Inicio Edad Moderna Galileo Galilei y la primera observación astronómica

Galileo Galilei y la primera observación astronómica

primera observacion astronomica
Tiempo de lectura: 2 minutos

Galileo Galilei (1564 – 1642) es de aquellos personajes que no requiere de mayores presentaciones, pues su obra y su legado son conocidos por todos.

Aún así, es importante recalcar que desde muy joven se dedicó a las ciencias: primero, a la medicina y, posteriormente, a las matemáticas. Fue docente en su ciudad natal y en Padua desde 1592 hasta 1610. No obstante, fue en 1609 cuando llegaron a sus oídos las historias sobre un peculiar descubrimiento realizado en Holanda. Se trataba de un tubo con dos lentes que permitía la observación de objetos muy lejanos que, aparentemente, estaban fuera del alcance de la vista humana. Galileo se hallaba en Venecia cuando supo del invento e, inmediatamente, se dispuso a construir el suyo.

La primera observación astronómica

El 21 de agosto de 1609, Galileo presentó el telescopio por primera vez al Senado de Venecia. Se trataba del segundo modelo desarrollado por el científico: el instrumento era capaz de aumentar hasta 9 veces la visión, lo cual impresionó a todas las autoridades asistentes. La gran demostración se realizó en lo alto del Campanile de la plaza de San Marco. Los espectadores y académicos quedaron sorprendidos por lograr vislumbrar con facilidad la isla Murano, situada a dos kilómetros y medio del lugar.

Luego de numerosas felicitaciones, reconocimientos y aumentos salariales, Galileo trabajó en decenas de telescopios más hasta que fabricó uno con 120 aumentos. Inmediatamente empleó su nuevo instrumento para observar las fases lunares en 1610. Además, planteó sus propias teorías respecto al sistema heliocéntrico al analizar las variadas características de planetas como Júpiter y Venus y otros fenómenos espaciales.

Sus propuestas físico-astronómicas fueron denunciadas por sus enemigos ante el Santo Oficio, institución que lo censuró en 1616. Meses después, la censura fue ratificada por la Inquisición y por el papa Paulo V.

El legado instrumental de esta aventura científica

Los estudios de Galileo permitieron que fueran posibles los descubrimientos de Kepler, Descartes y Newton. La revolución astronómica no pudo ser detenida pese a las oposiciones de la Iglesia.

En materia de invenciones, el legado de la aventura científica de Galileo reside en los múltiples instrumentos ópticos de amplificación de imágenes. Aunque actualmente muchas deficiencias de los inventos del italiano han sido corregidas, no se puede ignorar que representó la piedra angular de la ciencia moderna. Sin la influencia de Galileo Galilei, nunca se hubieran construido equipos sofisticados como los desarrollados en el Gran Telescopio de Canarias, España, a cargo de los físicos e ingenieros mexicanos Adi Corrales y Salvador Cuevas.

De la misma manera, sus aportes sirvieron para la creación y perfeccionamiento de binoculares de uso náutico, vigilancia y recreación. Gracias a sus numerosos escritos sobre los lentes, los efectos ópticos, los imanes, etcétera, se sentaron las bases para nuevas ramas tecnológicas.

No en vano el célebre físico alemán Albert Einstein lo denominó “Padre de la ciencia moderna”.

(*) Crédito de la imagen: pixabay

1 COMENTARIO

Responder a Cayetano Gea Bermejo Cancelar respuesta

Escribe tu comentario
Introduce tu nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.