Una investigación en el norte de Guatemala ha revelado más de 60,000 nuevas estructuras mayas: pirámides, calzadas, cimientos de casas y fortificaciones defensivas
Es un descubrimiento decisivo que ha revelado a los arqueólogos nuevos lugares para investigar. Los hallazgos también pueden servir para revisar las estimaciones de cuántos mayas vivían en esa región, y lo hicieron sin la destructiva práctica de la tala y quema practicada en otras zonas.
Para llegar a este descubrimiento se ha requerido «quitar la jungla» que dificulta encontrar estos restos antiguos, al menos de manera virtual. Se ha utilizado una tecnología llamada LÍDAR, (Light Detection and Ranging o Laser Imaging Detection and Ranging), un dispositivo que permite determinar la distancia desde un emisor láser a un objeto o superficie utilizando un haz de láser. Funciona emitiendo pulsos de láser en el suelo, en este caso, desde aviones, y midiendo las longitudes de onda a medida que rebotan para crear una imagen tridimensional detallada de las estructuras en el suelo. Es un poco como el sonar que los murciélagos usan para cazar, excepto que usa ondas de luz en lugar de sonido.

Garrison, el director de las investigaciones, está buscando fondos junto con su equipo para excavar allí y desentrañar los misterios que encierran los restos arqueológicos. El descubrimiento de la fortificación sugiere que la guerra de las mayas no fue una cuestión de pequeñas e intermitentes escaramuzas, sino de serias batallas.
Encontrar tesoros escondidos
El LÍDAR se usó por primera vez en arqueología en 1985 en Costa Rica, pero no fue hasta 2009, cuando los investigadores lo utilizaron para estudiar un sitio en Belice. LÍDAR «es para el siglo XXI lo que la datación por radiocarbono fue para la arqueología en el siglo pasado», dijo Payson Sheets, quien dirigió la excavación en Costa Rica donde se usó el sistema por primera vez. «Es revolucionario», dijo Sheets, quien es antropólogo de Mesoamérica en la Universidad de Colorado.

Un especial de National Geographic, «Los tesoros perdidos de los reyes Mayas», se centrará en algunos de estos hallazgos, incluida una pirámide de siete pisos tan cubierta de vegetación que prácticamente se abraza con la jungla. El documental se estrenará el martes 6 de febrero.

También fascinante son los espacios en blanco en el mapeado, los lugares que los mayas eligieron para no vivir. Nadie quiere estudiar un área en blanco, aparentemente, pero puede arrojar también muchos datos de como cultivaban y utilizaban el agua. Todo un hallazgo gracias a esta increíble tecnología que posiblemente cambie nuestra visión de como los mayas se organizaban en comunidad, sus comunicaciones y el uso del suelo para los sistemas agrícolas.
Créditos de las imágenes: Wild Blue Media / National Geographic, Referencias: LiveScience







