Nazena: Descubre el arte revolucionario del reciclaje textil

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Por Javier Martínez

El camino hacia una economía circular en el sector textil es extenso, pero la startup Nazena está tomando la dirección correcta con su técnica patentada de reciclaje.

En el año 2022, Italia generó aproximadamente 160,000 toneladas de desechos textiles, lo que se traduce en unos 2,7 kg de textiles por persona, mostrando una tendencia ascendente en comparación con años anteriores. Aproximadamente el 70-76 por ciento de los municipios participan en la recolección selectiva de estos residuos. Estos datos, obtenidos de fuentes oficiales y compilaciones sectoriales, retratan un ámbito que está en evolución pero aún distante de alcanzar un estado verdaderamente circular. Aquí es donde Nazena entra en escena, integrándose de manera prominente en el ecosistema de startups sostenibles LifeGate Way con su proceso patentado para el reciclaje de residuos textiles.

Reciclaje de fibras textiles en Italia: estadísticas y cadena de suministro

De acuerdo con estimaciones recientes, solo una fracción menor de los materiales recogidos es realmente reciclada o reutilizada: en algunos estudios, menos del 22-23 por ciento de los residuos textiles recolectados se destinan a procesos de recuperación efectiva. El mandato para la recolección selectiva se implementó en nuestro país con años de anticipación respecto a la fecha límite europea, pero la cadena de suministro lucha por consolidarse. A nivel europeo, la situación es igualmente crítica: la Unión Europea registra en promedio solo el 12 por ciento de residuos textiles recogidos de manera separada, y se espera que para el año 2025 se reciclen entre 1,25 y 1,3 millones de toneladas anualmente. A nivel mundial, el porcentaje de textiles reciclados en nuevas fibras sigue siendo menor al 1 por ciento, mientras que el 80 por ciento de la ropa desechada termina en vertederos o incinerada.

La innovación italiana de Nazena para transformar los desechos textiles

En este escenario surge y se desarrolla Nazena, una startup italiana que busca cerrar algunas de las brechas más significativas en la cadena textil circular mediante tecnologías avanzadas de reciclaje. Fundada por un grupo de empresarios con experiencia en sostenibilidad industrial y ciencias de materiales, Nazena ha desarrollado un proceso de reciclaje patentado que permite convertir desechos textiles de diversas fuentes en materiales secundarios ricos en fibras recicladas.

La tecnología de Nazena aprovecha materiales que de otro modo serían desechados: los productos resultantes contienen al menos un 70 por ciento de fibra textil reciclada, un porcentaje significativamente más alto que los promedios actuales de reciclaje en el sector. Estos materiales están diseñados para ser utilizados en una variedad de aplicaciones industriales y de diseño, incluyendo paneles para mobiliario, expositores comerciales, baldosas y objetos decorativos personalizables.

La diversidad de usos finales permite expandir el mercado más allá de la moda, incluyendo industrias como el mobiliario y la construcción, donde la demanda de soluciones sostenibles está creciendo rápidamente. Los materiales fabricados por Nazena son duraderos y personalizables, además de ofrecer un perfil de sostenibilidad superior al de los materiales tradicionales o productos hechos de fibras vírgenes.

Modelo de negocio, sostenibilidad e impacto social

Nazena actúa en dos frentes complementarios: empresas y consumidores finales. En el ámbito empresarial, la startup colabora con marcas de moda, distribuidores de textiles y empresas de diseño para integrar materiales regenerados en los procesos de producción, reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes y el impacto ambiental total. En concreto, ofrece servicios de transformación de desechos y soluciones de personalización que permiten reintegrar estos materiales en productos finales de alto valor añadido.

Nazena tiene como objetivo generar beneficios ambientales y sociales medibles, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de agua y el uso de materias primas vírgenes a lo largo del ciclo de vida de los materiales. Este enfoque está alineado con el régimen de responsabilidad extendida del productor (EPR), que asigna a las empresas responsabilidad sobre los productos incluso después de su consumo. Su aplicación en el sector de la moda está contemplada en la revisión de la directiva europea sobre residuos.

Paralelamente, la startup también se esfuerza por educar a los consumidores finales sobre el valor del reciclaje textil y la importancia de reducir los residuos. Actividades de comunicación, talleres y colaboraciones con diseñadores emergentes ayudan a fomentar una cultura de circularidad que va más allá de las obligaciones legales, promoviendo comportamientos de compra consciente.

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