Del encuentro con una paciente desorientada al desarrollo del Health navigator: Alberto Clemenzi narra la evolución de Salute360, la startup en la que participa LifeGate Way.
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Para 2030 en Europa podría faltar cerca de un millón de profesionales sanitarios. Esta cifra la ha puesto sobre la mesa la Organización Mundial de la Salud, que en junio de 2026 advirtió sobre una escasez vinculada al envejecimiento de la población y del propio personal sanitario, al aumento de la demanda asistencial y a las dificultades para atraer a nuevas generaciones de profesionales. En ese contexto, la solución no pasa únicamente por incrementar recursos, sino también por emplearlos con mayor eficiencia: reducir la carga sobre los profesionales y facilitar que las personas se orienten entre los distintos servicios y rutas de atención.
Precisamente a partir de un problema de orientación nace la historia de Salute360, la compañía de salud digital fundada por Alberto Clemenzi. Durante un periodo de prácticas en el hospital, Clemenzi se topó con una mujer de 76 años que traía en la mano una receta pero no sabía a dónde dirigirse ni a quién preguntar. Le pidió ayuda. “No pude responderle porque no tenía ninguna herramienta”, recuerda. Aquella petición sin respuesta —una escena habitual en muchos centros— suscitó la pregunta que originaría Salute360: ¿qué ocurre cuando los tratamientos existen, pero el paciente no sabe cómo acceder a ellos? Mantuvieron el contacto: años después, esa mujer fue tanto usuaria como angel investor de la startup. Un recorrido que vuelve al punto de partida: no se trata tanto de la falta de servicios como de la dificultad para conectarlos.
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La biografía de Clemenzi ayuda a entender cómo una intuición se convirtió en proyecto empresarial. Desde niño estudió piano hasta preparar exámenes de conservatorio, al tiempo que cultivaba el interés por la ciencia y la tecnología. “Crecí en una familia empapada de informática”, explica. Su padre, ingeniero en informática, le transmitió el enfoque lúdico del código: ya en la secundaria desarrolló una plataforma digital para su colegio. Con la carrera de Medicina, esos mundos empezaron a converger. Al formarse en el entorno clínico, pudo observar de cerca cómo se articulan los trayectos asistenciales y, con una mirada acostumbrada a la tecnología, se preguntó cómo las soluciones digitales podían intervenir en los puntos donde el sistema se atasca.

Si le pedimos que identifique la principal falla del sistema sanitario, Clemenzi responde con una palabra: “fragmentación”. “El paciente se pierde con facilidad, no tanto porque falten servicios, sino porque hay discontinuidades entre unas prestaciones y otras”. Según su visión, esa fragmentación puede incluso intensificarse ante la tendencia a crear servicios cada vez más verticales, dirigidos a necesidades concretas, categorías de pacientes o momentos puntuales del proceso asistencial. Como ejemplo, menciona las prescripciones de fármacos o pruebas que se emiten y luego no se consumen: detrás suele haber dudas o la incapacidad de entender cuál es el siguiente paso. Cuando ese paso no queda claro, la gente busca respuestas en otros lugares —motores de búsqueda o herramientas de inteligencia artificial generalistas—, pero más información no equivale necesariamente a mejor orientación.
Salute360 no ofrece diagnósticos, sino rutas claras
En torno a este problema ha ido enfocando su propuesta Salute360. Inicialmente, la farmacia fue el primer punto del recorrido sanitario sobre el que el proyecto decidió actuar, dado que para muchas personas es una de las primeras puertas de entrada al sistema. Con el tiempo, el equipo percibió que las interrupciones podían aparecer en cualquier fase del proceso asistencial. Hoy Salute360 es una plataforma digital, accesible por aplicación y web, que agrupa en un espacio único diversos servicios relacionados con la salud: desde la información y la reserva de citas hasta la telemedicina y la gestión de recetas y medicamentos. La intención es tejer continuidad entre pasos que a menudo quedan aislados.

Entre las novedades más recientes figura el Health navigator, una herramienta basada en inteligencia artificial concebida no para emitir diagnósticos, sino para orientar a la persona hacia la institución o el profesional más apropiado. En la práctica, la persona describe su necesidad al sistema y recibe una indicación sobre el centro o el especialista al que acudir. Las respuestas se generan apoyándose en guías y fuentes institucionales y, cuando la información disponible no es suficiente, el sistema está diseñado para no inventar una solución. Existe además un segundo nivel de utilidad: no solo orientar a los usuarios, sino también simplificar la labor de quienes los acompañan. El acceso a los servicios para los ciudadanos es gratuito; el modelo se sostiene económicamente mediante servicios digitales dirigidos a médicos, profesionales sanitarios y farmacias, pensados para aliviar algunas cargas operativas y burocráticas.
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Salute360 aspira a seguir creciendo, con LifeGate Way como socio inversor
Esta orientación hacia el impacto social acercó a Salute360 a LifeGate Way, el ecosistema de LifeGate dedicado al desarrollo e inversión en startups con impacto positivo. En el caso de Salute360, ese impacto se traduce en accesibilidad a la salud: facilitar que las personas se informen, se orienten y aprovechen mejor los recursos disponibles. “Como empresa tenemos la misión de influir en la calidad de vida de las personas, en la forma en que se informan y toman conciencia de su estado de salud”, afirma Clemenzi. Esa afinidad fue clave en la reciente entrada de LifeGate Way en su capital.
Actualmente la startup está ultimando una ronda de inversión de 1,5 millones de euros, con la intención de cerrarla antes de que termine 2026: ya se han captado 500.000 euros y persiste la búsqueda del millón restante. Los fondos se destinarán a consolidar la presencia en Italia, avanzar en el desarrollo tecnológico y dar los primeros pasos hacia la internacionalización, con Alemania entre los mercados en estudio. Desde aquel primer encuentro en el hospital, Salute360 ha crecido ampliando servicios y ambiciones, pero mantiene su foco en la problemática originaria: lograr que, entre una receta y la acción siguiente, el paciente deje de perderse. Se trata de un reto que no solo afecta a la disponibilidad de la atención, sino, sobre todo, a la capacidad de conectar servicios y recursos y hacerlos realmente accesibles para las personas.
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Javier Martínez es un periodista científico apasionado por la física, la biología y la astronomía. Con años de investigación, convierte hallazgos complejos en artículos claros y accesibles. Su escritura precisa le aclara las claves de cada descubrimiento.