Los semáforos en España cambiarán su funcionamiento en octubre

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Por Alberto Ramos

A partir de este octubre, ciertas intersecciones funcionarán de forma distinta en España; si conduces o caminas por la calle, esto te afecta. Aquí tienes lo esencial.

Desde este otoño habrá una modificación en el funcionamiento de algunos semáforos en España, una reforma que influirá tanto en automovilistas como en peatones.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comunicado una nueva norma que entrará en vigor el 1 de octubre de 2026.

No se cambian las luces en sí —seguirán siendo roja, ámbar y verde—, sino la manera en que se combinan en determinados pasos señalizados para peatones.

En esencia, la DGT va a introducir una modificación en el Reglamento General de Circulación.

La nueva norma establece: “Como regla general, en los pasos de peatones regulados por semáforos exclusivos para peatones, la señal ámbar intermitente para vehículos no podrá coincidir con la señal verde fija para peatones y deberá ir precedida por la señal roja fija”.

En términos prácticos, esto significa que cuando el muñeco peatonal esté en verde, ya no podrá darse simultáneamente la luz ámbar intermitente para los coches.

Hasta ahora, esa situación generaba bastante confusión porque en algunos cruces —aunque el peatón tuviera el verde— los vehículos podían avanzar si el ámbar parpadeante estaba encendido, siempre que en ese momento no hubiese peatones cruzando.

A partir de octubre, los vehículos solo podrán circular cuando el muñeco peatonal esté en rojo y el semáforo para coches muestre verde. El ámbar fijo mantiene su función habitual: avisar para ponerse en disposición de arrancar o reanudar la marcha.

La medida mejora notablemente la seguridad de los peatones, ya que muchos conductores aprovechaban la fase de ámbar intermitente para avanzar, sin importar si había gente cruzando; otros ni siquiera comprobaban si el semáforo peatonal estaba en verde y no eran conscientes de que había peatones en la calzada.

Con el cambio, los peatones podrán cruzar con mayor protección: antes de que los coches puedan seguir, deberá aparecer un muñeco en rojo que obligue a detenerse y, a continuación, la luz de vehículo correspondiente.

Por tanto, en el futuro quedará claro que cuando el muñeco peatonal esté verde no puede existir al mismo tiempo un semáforo para vehículos en ámbar intermitente.

Esta regulación afecta únicamente a los pasos de peatones que están controlados por semáforos diseñados específicamente para peatones.

La norma no obliga a reprogramar los semáforos antes del 1 de octubre, pero las autoridades de tráfico deberán adaptar aquellos cruces que queden en conflicto con la nueva disposición.

La obligación de ajustar estas intersecciones según la nueva regulación será de cumplimiento a partir del 1 de octubre de 2026.

Ya en 2022 la revista de la DGT publicó un reportaje sobre este asunto, alertando de los problemas del sistema y defendiendo un cambio.

En esa pieza se hizo referencia a la Safer Roads Foundation del Reino Unido (SRF), que había demostrado que la secuencia con ámbar intermitente para los conductores supone un riesgo elevado para los peatones. Tras presentar sus hallazgos al Department for Transport, lograron que allí modificaran la normativa.

“En muchos casos en Londres se han sustituido por formatos rojo-verde, con contadores regresivos para peatones”, dijo Michael Woodford, presidente de la SRF, en declaraciones a la revista de la DGT.

La SRF llegó a señalar que España era el único país del mundo que mantenía la combinación de luz ámbar intermitente para vehículos coincidente con el verde para peatones. “Que un niño, siguiendo correctamente la indicación del muñeco verde para cruzar, pueda resultar atropellado por la existencia del ámbar intermitente es algo extremadamente preocupante”, añadió Woodford.

Su recomendación fue clara: “eliminar el ámbar intermitente para los conductores”.

Ana Blanco, subdirectora de Tráfico en la DGT, también subrayó que el problema de estos cruces radica en que emiten “mensajes contradictorios” por la “coincidencia de la fase peatonal en verde, en la que los peatones tienen prioridad, con una fase de ámbar intermitente que permite el paso de vehículos, generando una situación peligrosa para los más vulnerables”.

Blanco puso especial énfasis en la vulnerabilidad de los niños y las personas mayores ante este tipo de señales. El riesgo se incrementa todavía más en presencia de vehículos grandes, cuya envergadura dificulta la visibilidad de los peatones.

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