En Italia, aunque la asistencia existe, a menudo el problema principal es encontrarla. Se encuentra en regulaciones, páginas web de salud locales, medidas del Instituto Nacional de Previsión Social (Inps), servicios municipales y redes del tercer sector. Sin embargo, para aquellos que cuidan de un padre anciano, un hijo con discapacidad o un familiar con una enfermedad crónica, el desafío suele ser descubrir qué recursos están disponibles, quién puede acceder a ellos y por dónde empezar. Este problema afecta a una gran parte del país: según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (Istat), en Italia más de siete millones de personas cuidan a un familiar que no puede valerse por sí mismo, y en el 60 por ciento de los casos, los cuidadores son mujeres.
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Este número es aún más significativo en el contexto de la transformación demográfica actual: las personas de 65 años o más representan el 24.7 por ciento de la población, casi uno de cada cuatro italianos, y los mayores de 80 años son 4 millones 591 mil, superando ya el número de niños menores de 10 años. La demanda de asistencia está destinada a aumentar y se espera que el bienestar territorial maneje una presión creciente.
Mientras tanto, en el lado de los servicios, hay movimientos: el monitoreo de Agenas sobre la asistencia domiciliaria muestra que en 2024 se han atendido a más de un millón y medio de personas mayores de 65 años, superando el objetivo del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR). Pero esto no es suficiente. Si los servicios siguen dispersos entre Asl, municipios, Inps, el tercer sector y diferentes regiones, para quienes los necesitan continúan siendo difíciles de encontrar y el cuidador familiar se convierte, de hecho, en un coordinador – o «gestor de casos» – involuntario.
Origen y función de Care2Impact
Es en este espacio – entre servicios existentes y personas que no pueden acceder a ellos – donde se inserta Care2Impact, una empresa social que opera en el ámbito del bienestar digital. Su misión es desarrollar herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas vulnerables y de quienes cuidan de ellas diariamente.
El proyecto surge de la intersección de dos trayectorias: la co-fundadora y CEO Luisa Poisa aporta veinte años de experiencia en roles de liderazgo y una historia personal marcada por la enfermedad, mientras que el co-fundador y CTO Marco Vita es matemático, empresario y experto en inteligencia artificial. No es una combinación al azar: Care2Impact nace de la idea de que la tecnología realmente solo funciona cuando surge de una necesidad vivida, no de una oportunidad de mercado.
Arianna, la asistente digital que guía a través del laberinto de servicios
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La idea fundamental es simple: no necesariamente se necesitan nuevos servicios, sino hacer legible lo que hoy está disperso y es difícil de activar. Por esta razón, el proyecto más representativo de Care2Impact es Arianna, una plataforma que guía a cuidadores y pacientes a través del sistema socio-sanitario, con una interfaz sencilla y una inteligencia artificial conversacional. Comienza en mayo con una primera asociación piloto en la provincia de Parma, con un plan de expansión nacional en el horizonte.
En la práctica, Arianna funciona como una asistente virtual. Después del registro, el usuario introduce información básica – territorio, condición de la persona que necesita ayuda – y luego puede hacer preguntas a través del chat, consultar contenido guiado y utilizar la geolocalización para encontrar servicios cercanos. Frases como «mi madre tiene 82 años, vive sola y necesita asistencia domiciliaria», o «necesito renovar la invalidez civil de mi hijo, no sé por dónde empezar» son suficientes para activar el camino de orientación.
Con Arianna, la inteligencia artificial se convierte en una herramienta de inclusión
La IA de Arianna no pretende reemplazar a los operadores, los mostradores o las relaciones humanas, sino ayudar a organizar contenidos complejos, proporcionar respuestas más accesibles y acompañar paso a paso a quienes podrían detenerse justo en el umbral del acceso. La interacción está diseñada para ser utilizable incluso por personas con baja alfabetización digital, gracias al lenguaje sencillo, los flujos guiados y la posibilidad de recibir asistencia gradual. Los operadores sociales y sanitarios también pueden usar Arianna como apoyo en el trabajo de orientación y atención, reduciendo los tiempos y mejorando la calidad de las respuestas.
Un sistema de atención es sostenible solo si no descarga toda la complejidad en las familias. Y un bienestar que ofrece recursos en papel pero los hace inalcanzables en la práctica produce desigualdades que afectan a aquellos con menos herramientas – económicas, culturales, relacionales – para navegar la complejidad. Care2Impact representa un caso concreto de cómo lo digital, cuando se diseña a partir de una necesidad real, puede contribuir a hacer el bienestar más equitativo.
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Javier Martínez es un periodista científico apasionado por la física, la biología y la astronomía. Con años de investigación, convierte hallazgos complejos en artículos claros y accesibles. Su escritura precisa le aclara las claves de cada descubrimiento.