Pagan 1800 € por un alquiler en España… y al llegar descubren que no hay ninguna casa

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Por Manuel Sánchez

De las vacaciones soñadas a la pesadilla veraniega

Una familia madrileña ha vivido un auténtico calvario tras reservar una casa en Boiro, Galicia, a través de Booking. A pesar de haber pagado 1.800€ por adelantado, se encontraron con que la casa era más falsa que un billete de 30 euros.

Las señales de alarma estaban ahí: los supuestos propietarios más mudos que una tapia y Booking dando el visto bueno sin comprobar nada. ¡Vaya tela!

El servicio de atención al cliente: un número de teléfono fantasma

Durante tres horas, que se hicieron más largas que un día sin pan, Raquel Torres intentó contactar con el servicio de atención al cliente. Las llamadas se cortaban como por arte de magia, obligándola a contar el mismo cuento a ocho personas diferentes.

La plataforma, para más inri, propuso soluciones que no valían un duro, obligando a la familia a buscarse la vida por su cuenta.

Una solución más cara que un piso en el barrio Salamanca

Para rematar la faena, Booking les ofrece un apartamento minúsculo en lugar del chalé prometido. Y por si fuera poco, tuvieron que soltar otros 600€ más, con la promesa de devolución que está por ver. ¡Menudo chollo!

Esta situación pone de manifiesto los agujeros del sistema de Booking, especialmente desde que en 2022 dejaron en la calle a la mayoría del servicio de atención al cliente.

Las estafas vacacionales: el cuento de nunca acabar

No es un caso aislado, ¡ni mucho menos! Hace tres años, un centenar de turistas cayeron en la misma trampa, reservando una casa cuyos verdaderos propietarios se quedaron a cuadros cuando se enteraron.

Los estafadores tienen más trucos que un mago: precios de ganga, fotos robadas y menos comunicación que un convento de clausura.

Consejos para no caer en la trampa

Más vale prevenir que curar: hay que comprobar que los propietarios responden, desconfiar de los chollos y contrastar la información. Y ojo, que Booking se lava las manos hasta que no llegas a recoger las llaves.

Lo dicho: mejor apostar por anuncios con reseñas verificadas y mantener más comunicación con los propietarios que con la familia en el grupo de WhatsApp.

Conclusión

Esta historia nos demuestra que no es oro todo lo que reluce, ni siquiera en plataformas tan conocidas como Booking. La digitalización del turismo es muy bonita, pero tiene más trampas que una película de Indiana Jones. Como dice el refrán: «La desconfianza es la madre de la seguridad», así que mejor andarse con pies de plomo y no dejarse engatusar por ofertas que parecen caídas del cielo. Y recordad: más vale perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto.

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