Barbero, dueño de un restaurante y especulador de propiedades, Friedrich Trump y su joven esposa Elisabeth no tenían intención de pasar toda su vida en los Estados Unidos. Ambos habían nacido en la pequeña ciudad de Kallstadt, en la región de Pfalz (o Palatinado) en el suroeste de Alemania, no lejos de la frontera con Francia.
Cuando era joven, en la década de 1880, Friedrich Trump había dejado Europa para buscar fortuna en Estados Unidos durante la fiebre del oro, viajando al estado de Washington y al Yukón para abrir un restaurante que atendiera a los buscadores de oro. Después de casarse con Elisabeth en 1901, la pareja se mudó a Nueva York. Pero hacia 1904 la morriña hizo mella en ellos y decidieron regresar a su tierra natal.

Pero no sirvió de nada. Expulsados de la tierra de su nacimiento, el 30 de junio de 1905, los Trump se unieron a tantos otros pobres del mundo, masas de gente que anhelaban libertad y prosperidad, y viajaron una vez más a los Estados Unidos.
Un funcionario de inmigración estadounidense registró mal su apellido escribiendo ‘Trumpf’. Es posible que el funcionario oyera mal el acento alemán de Trump y agregara la ‘f’ final por error. Friedrich evitó más problemas durante la Primera Guerra Mundial, americanizando su nombre a Frederick ya que el sentimiento anti-alemán en Nueva York estaba en su apogeo. Pero en 1918 murió con tan solo 49 años, víctima de la pandemia de influenza que arrasó los Estados Unidos ese año. Elisabeth, sin embargo, vivió hasta la edad de 86 años. Tomó un gran interés en el mercado inmobiliario y fundó una compañía llamada Elizabeth Trump & Son (su nombre y apellido ya estaban sutilmente americanizados). Dirigió este negocio con su hijo mayor Fred C. Trump hasta su muerte en 1966.

Referencias: The New York Times, The Telegraph








Todos de izquierdas. Jejeje.
Un saludo.
Y sindicalistas! De toda la vida…
Saludos, Cayetano
La diferencia es que el quería volver y no lo dejaban.
Actualmente los paises con gobernantes «espectaculares» que defienden el pueblo, tienen ciudadanos que quieren irse porque no se puede vivir en ellos.