A menudo, los niños superdotados son malinterpretados o etiquetados como problemáticos. Feed Their Minds ofrece herramientas concretas a familias y educadores.
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- Los estudios indican que entre el 2 y el 6 por ciento de la población posee un coeficiente intelectual por encima del promedio.
- El alto potencial cognitivo puede resultar en dificultades, ansiedad y desmotivación en el entorno escolar.
- Feed Their Minds es una startup que ayuda a familias y escuelas a reconocer y potenciar estas características.
Cuando se habla de niñas y niños con alto potencial cognitivo, a menudo descritos con el término inglés gifted, se piensa inmediatamente en el pequeño genio que sobresale en todo, avanza rápidamente y sorprende a los adultos con logros tempranos. Sin embargo, la realidad es bastante diferente: estos jóvenes a menudo luchan en la escuela, son malinterpretados o etiquetados como «problemáticos» cuando, en realidad, solo necesitan un entorno de aprendizaje más estimulante. De una de estas historias nace Feed Their Minds: Raffaella Silbernagl, empresaria cultural y madre de un joven de alto potencial, transformó su experiencia personal en una startup que ayuda a familias y escuelas a reconocer y valorizar estos talentos, creando itinerarios de aprendizaje personalizados.
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Cuando la escuela no reconoce el talento
Tu hijo plantea preguntas desconcertantes, pero sus calificaciones no son destacadas; tu alumna termina las tareas en pocos minutos, pero luego se distrae y molesta. Situaciones familiares para muchos padres y docentes que podrían indicar un alto potencial cognitivo: capacidades significativamente superiores al promedio, generalmente detectadas con pruebas estandarizadas (coeficiente intelectual igual o superior a 130). Los estudios nos dicen que este umbral abarca entre el 2 y el 6 por ciento de la población: significa que en casi cada clase hay al menos una niña o un niño superdotado o de alto potencial.
Pero tener un alto potencial no garantiza el éxito escolar. Las personas superdotadas piensan más rápido y de manera más compleja, pero su desarrollo cognitivo y emocional puede avanzar a un ritmo más lento: pueden sentirse «diferentes», experimentar de manera más intensa los errores y frustraciones, y tener dificultades en las dinámicas grupales. Sin estímulos adecuados, corren el riesgo de sufrir ansiedad, desmotivación o problemas de autoestima, y su potencial puede permanecer sin expresarse o incluso ser percibido como un obstáculo. Además, en Italia, a diferencia de otros países europeos como Francia, España y Portugal, no existe una normativa que reconozca la superdotación como una necesidad educativa específica. Esta falta deja a familias y educadores sin referencias institucionales claras.
Qué hace Feed Their Minds
El primer paso – y a menudo el más difícil – es reconocer el alto potencial. Para hacerlo más accesible, Feed Their Minds ha desarrollado, en colaboración con la Universidad de Pavía, el Juego de habilidades Junior: una herramienta de evaluación en línea, gratuita, diseñada como un juego interactivo adecuado para niños y niñas. No es una prueba diagnóstica, pero funciona como un primer indicador: recoge pistas y ayuda a determinar si podría valer la pena profundizar.
Cuando el panorama se aclara, el trabajo comienza con la persona. La startup propone itinerarios de enriquecimiento – talleres creativos, actividades de mentoría, estudios en temas específicos – diseñados para nutrir los intereses, complementando la escuela sin sustituirla. El objetivo no es acelerar el programa, sino crear espacios donde la curiosidad de estos jóvenes encuentre interlocutores y desafíos a su nivel, trabajando también en habilidades transversales como el pensamiento crítico y la gestión de emociones.
Los itinerarios para los jóvenes son solo una parte del trabajo: para los padres, de hecho, acompañar a un hijo o hija superdotado es una experiencia que a menudo los deja solos y cansados. Por eso, Feed Their Minds también apoya a las familias con asesorías psicopedagógicas individuales y momentos de diálogo, ofreciendo claves para manejar situaciones cotidianas – desde tareas «demasiado aburridas» hasta dificultades relacionales con compañeros.
El tercer interlocutor es la escuela. La startup trabaja directamente con los docentes a través de programas de formación y colaboraciones con instituciones individuales, con un enfoque práctico: ayudar a identificar el alto potencial en clase y adaptar, donde sea posible, la oferta educativa. No se trata de alterar los programas, sino de pequeños ajustes que pueden cambiar la experiencia escolar: diversificar una tarea, proponer un estudio más profundo, reconsiderar la forma de evaluar.
El Punto de encuentro de talentos de Feed Their Minds, junto con la universidad de Pavía
Entre los proyectos más recientes de Feed Their Minds se encuentra el Punto de encuentro de talentos, un servicio de orientación para aquellos que necesitan entender cómo avanzar. Esencialmente, es un momento de diálogo para focalizar las necesidades educativas e identificar los pasos más adecuados.
La sólida colaboración con Labtalento de la Universidad de Pavía fortalece el proyecto: las sesiones están dirigidas por psicólogos del laboratorio, lo que refuerza el enlace directo con la investigación académica. En un campo donde las simplificaciones son comunes, este vínculo ayuda a distinguir lo que puede abordarse con estrategias didácticas y una alianza entre la escuela y la familia de lo que requiere una exploración más especializada.
La inclusión debe considerar todas las diferencias
Hablar de alto potencial cognitivo no significa ocuparse de unas pocas personas privilegiadas, sino reconocer que la inclusión escolar y social solo funciona realmente cuando tiene en cuenta todas las diferencias, incluso aquellas que no se manifiestan como dificultades evidentes. En varios países europeos, este principio ya se ha traducido en leyes y protocolos escolares; en Italia, el camino aún es fragmentado y depende de la sensibilidad del docente individual o de la capacidad económica de cada familia, aunque la atención está creciendo lentamente.
Feed Their Minds intenta llenar este vacío, transformando un interés común en herramientas concretas: acompañar a quienes viven estas situaciones día a día para interpretar las señales, evitar etiquetas precipitadas y construir, juntos, contextos de aprendizaje más adecuados.
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Javier Martínez es un periodista científico apasionado por la física, la biología y la astronomía. Con años de investigación, convierte hallazgos complejos en artículos claros y accesibles. Su escritura precisa le aclara las claves de cada descubrimiento.