¿Por qué el acento de estas series españolas está generando tanta polémica?

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Por Manuel Sánchez

¿Acento neutro o reflejo de la realidad regional? El debate sobre cómo se representa el habla en las series españolas se ha convertido, una vez más, en una cuestión candente que atraviesa la pantalla y prende las redes.

El nuevo capítulo de la polémica: Galicia frente a Andalucía

La conversación sobre la representación de los acentos y lenguas en la ficción audiovisual de España ha experimentado un súbito renacer. El motivo: dos de los estrenos más recientes de Netflix, ‘Animal’ y ‘Dos tumbas’. La primera está ambientada en Galicia. La segunda, rodada en Andalucía. Parecen solo localizaciones, pero su elección ha destapado un tema mucho más profundo y enrevesado que la mejor de las tramas de suspense.

El autor, jurista y profesor cordobés Antonio Manuel, fue quien agitó el avispero. Lo hizo a través de redes sociales, lanzando una reflexión que ha prendido la mecha de un debate vibrante sobre la diversidad lingüística en las series españolas.

La chispa que encendió la conversación: ¿qué acento lleva cada historia?

Antonio Manuel se pregunta: “¿En qué se diferencian?”. Veamos: en ‘Animal’, los personajes hablan en gallego —o, al menos, con su correspondiente acento— porque la acción transcurre en Galicia. Nada fuera de lo habitual. Sin embargo, en ‘Dos tumbas’, pese a estar rodada en Andalucía, los personajes usan el castellano de acento neutro. Es decir, el andaluz brilla por su ausencia, salvo en un detalle: el narco que aparece en la trama habla con el seseo particular de Bujalance, pero no con el ceceo propio de Frigiliana, subrayando la disparidad interna incluso dentro del propio acento andaluz.

Mediante esta comparación, Antonio Manuel señala lo que interpreta como una falta de coherencia cultural en la adaptación de los acentos a la localización de las historias. En sus palabras, no es solo una cuestión de matices; es una ventana, pequeña pero significativa, a una incoherencia más amplia en el marco audiovisual español.

Acento andaluz: ¿gran ausente o despistado protagonista?

En un segundo mensaje, el debate se amplía. El autor indaga en “las raíces del problema” y se pregunta por qué, si ambas series son producciones de Netflix, existe tal diferencia de criterios en el habla de sus personajes. Plantea que quizá no tenga que ver con el hecho de que las productoras sean de Madrid o Barcelona, pero deja caer, con algo de ironía, que si el CIF fuera andaluz, tal vez otro gallo cantaría.

¿Y qué es lo que de verdad influye, según Antonio Manuel? Lo explica así:

  • El pueblo gallego no permitiría que una serie ambientada en Galicia no reflejara su lengua o al menos su acento.
  • El andaluz, en cambio, ni siquiera parece haberse dado cuenta de su ausencia en la serie.

De este modo, su crítica trae de nuevo a la mesa la cuestión recurrente de la falta de presencia del acento andaluz en muchas producciones ambientadas en el sur de España.

¿Nueva ley, nuevos vientos para la diversidad?

Este movimiento social y mediático encaja perfectamente en el calendario legislativo: acaba de entrar en vigor la nueva Ley General de Comunicación Audiovisual. Esta ley exige a las plataformas de streaming que promuevan la diversidad lingüística y aumenten las producciones en las lenguas cooficiales del Estado.

Netflix, ni corto ni perezoso, parece que ha empezado a tomar nota de estos criterios. Un ejemplo reciente: ha incorporado ‘Desaparecido’ no solo en castellano, sino también en euskera, lo que refuerza su apuesta por el plurilingüismo y la accesibilidad cultural dentro de su catálogo en España.

En conclusión, el debate sobre la representación de acentos y lenguas en las series españolas vuelve una y otra vez porque, en el fondo, no se trata solo de palabras, sino de identidades, de principios de coherencia y de una demanda creciente por la diversidad real en la pantalla. Ahora la pelota está en el tejado de las productoras y plataformas, que, a la luz de nuevas leyes y bajo la presión (constructiva y con humor, si se puede) de la sociedad, deberán afrontar su propio casting lingüístico si quieren una ovación, no un abucheo.

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