La definición de mujer en la época victoriana era clara. Eran débiles, frágiles, dependientes, propensas a los nervios y con una mente varios grados inferior a la de los hombres. Así que durante el siglo XIX, no se esperaba ninguna mujer brillante en el ámbito académico, y aquellas que intentaban sobresalir corrían el riesgo del machismo exacerbado.

Para entender el porqué del logro de esta mujer sacudió los prejuicios de la época victoriana es necesario entender que las matemáticas importaban (y mucho) en Cambridge. Para empezar, era considerada la mejor institución académica del imperio dominante en el mundo en aquellos tiempos. Además, el curso de Matemáticas era el desafío más duro para las mentes más brillantes. Ser el «primero en matemáticas» era «ser el mejor».
Por tanto, el triunfo de Philippa Fawcett fue asombroso en tanto que en la mayoría de Universidades ni siquiera eran admitidas las mujeres. De hecho, la mayoría de los eruditos victorianos mantenían que una mujer era incapaz de utilizar la lógica, ya que se sustentaban en base a emociones…









Una buena lección para tanto machista crecido como había en aquellos tiempos.
Un saludo.
Si señor, soberana lección la que le dió la srta. Fawcett a los académicos de la época
Un abrazo
Si….debia ser ….un afan de superioridad…….
demostro q
Ana María, lo demostró, sí 🙂 🙂 🙂
Un saludo
Ufff…debio ser duro…..que valientes debian ser estas mujeres…
Valientes y pioneras. Afortunadamente abrieron mucho el camino a la igualdad.
Saludos!