¿Puede la inteligencia artificial resolver problemas matemáticos que han desconcertado a los humanos durante décadas? OpenAI se apresuró a decir que sí, pero el truco, como suele pasar con los grandes anuncios, estaba en los detalles. ¡No te dejes llevar por el hype: te contamos el embrollo con una pizca de humor y las matemáticas en su sitio!
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La falsa alarma de los logros matemáticos de GPT-5
Hace poco, un grupo de investigadores de OpenAI aseguró haber «encontrado soluciones para 10 problemas de Erdős que previamente no se habían resuelto, y se ha hecho progreso en otros 11». Ante tal declaración, el mundo tecnológico casi se desmaya de la emoción. ¿GPT-5, saltando de los chistes a la gloria matemática? Eso parecía. Sin embargo, en la trastienda de este éxito, había más entusiasmo que soluciones reales.
La promesa era tentadora, pero pronto se evidenció que la realidad era algo distinta, e incluso, podría dejar mal parada la reputación de OpenAI. El mensaje original de Mark Selke fue respaldado por otros como Boris Power, quien terminó pidiendo disculpas tras percatarse de la metedura de pata, y Sebastian Bubeck, que también corrigió su publicación en X admitiendo el error. En suma, el mensaje de que GPT-5 había resuelto varios de los legendarios problemas de Erdős era, como mínimo, una exageración.
Lo que GPT-5 realmente hizo (y lo que no)
Pero, ¿cuál fue el verdadero rol de GPT-5? Aquí entra en escena Thomas Bloom, matemático y responsable del sitio que gestiona estos problemas abiertos. Fue él quien, raudo y veloz, cortó la fiesta y explicó en X/Twitter que las afirmaciones de OpenAI resultaban ser “una interpretación dramáticamente errónea”. El matiz está en la palabra «abierto». En el sitio, «abierto» significa que Bloom no conoce la solución, pero eso no implica que nadie la haya descubierto. Así que, la IA no resolvió problemas inéditos: simplemente encontró investigaciones y estudios recientes que Bloom no había visto aún. Un buscador potente, sí, pero no un solucionador mágico.
- GPT-5 no demostró ser un genio con lápiz y papel.
- Actuó como un muy eficiente explorador de bibliografía científica ya publicada.
Eso sí, la inteligencia artificial tiene méritos reales: Meta AI, por ejemplo, logró generalizar la función de Lyapunov, lo cual prueba que el sector avanza, aunque este caso de OpenAI no haya sido uno de esos hitos.
Críticas y expectativas: el peligro de vender humo
El revuelo no dejó a nadie indiferente. Demis Hassabis, CEO de DeepMind, señaló en X que el episodio fue «vergonzoso». Por su parte, Yann LeCun, líder en IA de Meta, satirizó la situación diciendo que OpenAI había caído en su propia trampa mediática, usando la mordaz frase ‘Hoisted by their own GPTards’. Es decir, dejaron que su propio hype los arrastrara.
Este caso expone un patrón inquietante: incluso los empleados y seguidores de OpenAI pueden terminar víctimas de unas expectativas infladas hasta el absurdo. No ayuda que internamente haya una presión monumental por lograr avances espectaculares, lo que alimenta riesgos de más descuidos y exageraciones que pueden salir caro a nivel reputacional.
No obstante, el lío no debe eclipsar que GPT-5 tiene utilidad genuina, aunque menos glamourosa de lo anunciado: es un asistente formidable para investigadores, capaz de rastrear internet y bibliotecas científicas a gran velocidad. Puede encontrar soluciones ya publicadas que aún no han llegado a los ojos de la academia tradicional al enfrentarse con problemas similares.
- El modelo de IA es útil para acelerar búsquedas tediosas.
- Según el matemático Terence Tao, la IA puede «industrializar» las matemáticas, haciendo de catalizador o «lubricante» de hipótesis y teorías.
La máquina de crear expectativas y el futuro incierto
OpenAI no es nueva en esto de generar expectativas monumentales. Su CEO, Sam Altman, hace promesas imposibles de verificar (al estilo “en unos miles de días tendremos AGI”, lo cual huele a esas profecías marca Musk). En medio de acuerdos financieros recientes con NVIDIA, AMD y Broadcom para construir centros de datos, todo el castillo de naipes se apoya en la fe ciega de que la IA pronto transformará nuestras vidas.
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Pero ojo: si la revolución tarda en llegar, el efecto dominó sería devastador, teniendo en cuenta las decenas de miles de millones de dólares comprometidos. Aquí, de promesas infladas y expectativas desbordadas también vive el mercado. La gran pregunta es: ¿aguantará OpenAI la presión de ser siempre la estrella del espectáculo, o estamos ante otro globo a punto de desinflarse?
Moraleja: celebra los avances, pero no dejes que el hype te venda la luna. La inteligencia artificial es poderosa, aunque todavía necesita algo más que titulares grandilocuentes para resolver el enigma de los Erdős… y probablemente muchos otros.
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Manuel Sánchez es un periodista curioso por naturaleza, especializado en historias insólitas, datos sorprendentes y esas noticias que pocos se atreven a contar. Explora lo extraño, lo viral y lo inesperado con una mirada aguda y entretenida. Con estilo dinámico y siempre bien informado, le descubre los hechos más comentados… antes de que se hagan virales.
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