Tras el exitoso Toni en Famille, Camille Cottin vuelve a ser dirigida por Nathan Ambrosioni en la nueva película Les Enfants vont bien, un drama familiar que explora la complejidad de una desaparición voluntaria. La cinta llegará a los cines el 3 de diciembre.
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Un elenco femenino excepcional para un drama de intensidad única
Una noche de verano, Suzanne (Juliette Armanet), junto con sus dos hijos pequeños, visita inesperadamente a su hermana Jeanne (Camille Cottin). Jeanne se encuentra completamente desprevenida, no solo porque no se han visto en meses, sino porque Suzanne parece distante y desconectada. A la mañana siguiente, Jeanne se encuentra con una nota dejada por su hermana y, aunque inicialmente está en shock, pronto se enfada al darse cuenta en la gendarmería de que no se iniciará ningún procedimiento de búsqueda: Suzanne ha decidido desaparecer voluntariamente.
Ganadora del Valois de diamante en el Festival de Cine Francófono de Angulema, Les Enfants vont bien marca el regreso del joven cineasta Nathan Ambrosioni, quien después del éxito de Toni en famille—donde Camille Cottin ya brillaba como madre de cinco hijos—toma las riendas de otro drama familiar. Este es su tercer largometraje, después de Les Drapeaux de papier y Toni en famille, y en él aborda un tema poco frecuente en el cine: las desapariciones voluntarias. Así, plantea una tragedia íntima con gran precisión, apoyada por una dirección sutil y empática, especialmente en el desarrollo del personaje de Jeanne, interpretado por Camille Cottin.
“Al inicio de la historia, Jeanne está distante, como si estuviera obsesionada por algo. Lo que caracteriza a Jeanne es una preocupación constante, un estado que Camille ha encarnado perfectamente. Es un personaje enigmático, al que no es fácil acceder”, explica el director. De hecho, la actriz ofrece aquí una de sus interpretaciones más sutiles y profundas. A través de sus silencios y la intensidad de su mirada, logra transmitir todo aquello que su personaje no puede verbalizar.
Esta colaboración era evidente para Nathan Ambrosioni, quien quedó impresionado por su colega actriz durante el rodaje de su última película. “Ella tiene esa mirada preocupada, siempre pensando en algo cuando hablas con ella, y siente todo muy intensamente. Por eso escribí otra película para ella”, confiesa.
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Junto a ella, otras dos figuras femeninas brillan en la pantalla: Monia Chokri (Laurence Anyways, Simple como Sylvain) y Juliette Armanet, músico y actriz que continúa su carrera cinematográfica tras el éxito de Partir un jour. Nathan Ambrosioni deseaba una película centrada principalmente en protagonistas femeninas, creando un espacio que a primera vista parece seguro. “Me pareció emocionante reunir a una actriz, Camille Cottin, una directora-actriz, Monia Chokri, y una cantante, Juliette Armanet”, detalla el cineasta. Juntas, las tres intérpretes aportan al largometraje una verdadera hibridez, en la intersección de disciplinas y sensibilidades.
Una mirada sobre lo invisible que enmarca la narrativa
En este drama familiar, Jeanne se ve obligada a cuidar de los hijos de su hermana, que ha desaparecido voluntariamente. Este tema parece obsesionar al director, quien con este largometraje intenta comprender este derecho al olvido, que permite a cada uno de nosotros irnos sin intervención policial.
Así se construye un drama sobre la desaparición, donde el director aclara: “Quiero hablar de la ausencia: ¿cómo evoluciona una familia con un elemento faltante?”. Suzanne, interpretada por Juliette Armanet, solo aparece al inicio del filme. “Quería una historia que hablara de un personaje que nunca vemos, que hubiera una presencia que se escabulle”. Aunque está poco presente en pantalla, parece que todos los ojos están puestos en ella: todo gira en torno a esta ausencia omnipresente, y cada uno intenta entender las razones de este vacío, sin obtener nunca una respuesta.
Desde entonces, el silencio toma un lugar importante en la obra, aportando una mezcla particularmente paradójica de tensión sorda y de serenidad. De hecho, Nathan Ambrosioni insiste en que deseaba realizar una película de fantasmas, en particular al encomendar a su cámara esta carga de presencia espectral, dando la impresión de que alguien observa de lejos a los protagonistas.
Narrar a los que quedan
Les Enfants vont bien, ante todo, retrata a aquellos que quedan, aquellos que avanzan a pesar de la falta de respuestas. Margaux y Gaspard, interpretados por Nina Birman y Manoâ Varvat, forman una fraternidad unida frente al mundo adulto que parece desmoronarse a su alrededor. “Lo que también es muy fuerte es que parecen tan cercanos, y sin embargo están tan lejos el uno del otro y de lo que sienten”, explica Nathan Ambrosioni. Los dos niños no experimentan la misma temporalidad de los eventos y enfrentan esta desaparición traumática de dos maneras diferentes. Al principio, parecen formar una sola entidad, pero solo gradualmente se intuye que uno y otro no viven las cosas de la misma manera.
Rodada principalmente en verano, una estación que, para el director, resuena con la infancia, Les Enfants vont bien juega con la nostalgia de las grandes vacaciones, de un tiempo infinito y distorsionado. Margaux y Gaspard viven este verano con un choque, y todos los protagonistas comparten esta espera insostenible. A la poesía de la infancia llevada por los días soleados se une así el misterio del lugar donde se desarrollan las escenas. De hecho, las casas son imposibles de ubicar realmente. “Quería un lugar no identificado y que nunca se nombrara. Un espacio “neutro” para que se sintiera cuánto los niños son arrastrados de un lugar a otro”, precisa Nathan Ambrosioni. El espectador también se encuentra desorientado, arrancado del espacio y del tiempo, obligado a sufrir la ausencia y a vivir lo que queda.
Les Enfants vont bien, un drama intenso protagonizado por Camille Cottin, Juliette Armanet y Monia Chokri, en cines el 3 de diciembre.
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Carlos Ortega es un crítico de cine y series con amplia experiencia. Tras numerosas proyecciones de prensa, analiza actuaciones, dirección y guion para ofrecerle opiniones precisas. Con estilo conciso, le ayuda a planificar sus próximos visionados.