Palenque y su misterio

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Símbolo de la resistencia indígena, de la lucha Zapatista, Chiapas en un estado mexicano, donde el reino floreció entre ríos de jade y bellas montañas rodeadas de cataratas de aguas cristalinas y abrigadas por la selva tropical más abrupta. Y es en medio de ese paisaje donde se encuentra una de las ciudades precolombinas más sobrecogedoras, .

Apenas ha podido recuperarse el 10% de aquella ciudad que vivió su esplendor allá por el siglo VII; templos, palacios, estelas, edificios ceremoniales… La ciudad permaneció oculta durante siglos hasta que en 1949 el ilustre arqueólogo Alberto Ruz inició la reconstrucción e investigación de la ciudad.

Primero clasificó todos y cada uno de los montículos de tierra que brotaban del suelo, se trataba de construcciones mayas ocultas en la maleza. Luego fue limpiando, pero desde el primer momento centró sus esfuerzos en una construcción a la que llamó “La Pirámide de las Inscripciones”. Se trataba de una construcción escalonada en cuya parte superior destacaba un Templo desde el cual se podía contemplar toda la ciudad. Ruz extrajo 400 toneladas de escombros hasta que dejó al descubierto la Pirámide. Contenía una Cámara Secreta que se encontraba a 25 mts de profundidad. Lo que encontró en su interior cambio para siempre los conceptos de los arqueólogos que investigan el pasado Maya; se trataba de una tumba y según las inscripciones era el Dios el que descansaba allí.

Era una piedra de 5 toneladas que presentaba un bajorrelieve rico en simbolismo. Este bajorrelieve siempre ha despertado la imaginación y la esperanza de los más osados estudiosos. La lápida presenta a un maya sentado en lo que ha sido interpretado como el “control de mandos” de una “nave espacial”. Sus manos están sobre lo que parecen dichos mandos y surgen una “serie de fogonazos” que dan la impresión de que el personaje inicia un “viaje interestelar”.

Son muchos los que consideran la existencia de esta losa como la existencia de la visita de seres de otros mundos en el pasado. No obstante, nadie puede negar el parecido del objeto con algún tipo de artefacto actual… Pero la arqueología oficial asegura que lo representado es el Monstruo de la Tierra y que la lápida indica el inicio del viaje “postmorten” de Pakal que le conducirá de los Reinos del Inframundo al Mundo Superior.

Pero si espectacular resultaba la lápida, más lo era su interior. Ruz encontró allí el esqueleto de Pakal, cubierto con una máscara de jade y rodeado de nada menos que 900 piedras preciosas. Dedujo que se trataba de un sacerdote deidizado en aquella época, quizá por su altura. Se trataba de un “gigante” de 1,73 mtos, 30 cm más de la media de altura de los Mayas de la época. Aunque no pocos piensan que llegó de otro mundo…

Había una inscripción profética: su cuerpo sería sacado “a la luz” 60 años antes de que finalizara el ciclo Maya actual. Ese ciclo concluye en el año 2012. Su cuerpo apareció en 1952, por lo tanto parece que Pakal acertó en su profecía….

5 COMENTARIOS

  1. Hola Félix, qué interesante, las culturas precolombinas son culturas que merecen ser estudiadas y darlas a conocer. Yo las estudié desde la literatura y me encontré con obras y costumbres magníficas. Gracias por compartir todo lo que sabés.
    Besos

  2. Lo más alucinante de los Mayas es que entre sus predicciones supieron de la próxima invasión de los españoles y por ello se esfumaron, salvándose del genocidio llevado a cabo por estos deplorables personajes. Saludos!

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