Antes del descubrimiento de la Piedra de Rosetta y su descifrado no se entendían ni la lengua ni la escritura del antiguo Egipto, pues su conocimiento se había perdido. En 1799, un año después de la ocupación de Egipto por Napoleón Bonaparte, los ingenieros franceses que realizaban trabajos de demolición en la ciudad del delta de El-Rashid (europeizada como “Rosetta”) hicieron un hallazgo que cambió la historia.
Mientras derribaban una pared, desenterraron una gran piedra de granito negra con inscripciones en tres idiomas (griego, demótico egipcio y jeroglíficos). La piedra, que cayó en manos británicas en 1801 y ahora se encuentra en el Museo Británico, fue vital para el desciframiento de los jeroglíficos egipcios por el erudito inglés Thomas Young que puso su granito de arena, aunque la traducción completa la hizo el francés Jean-François Champollion en el siglo XIX. Hoy, la Piedra Rosetta es uno de los tesoros arqueológicos más conocidos del mundo, vista por millones de visitantes al año. Pero, ¿qué dice el texto en la piedra?
¿Cúal es el significado de la piedra Rosetta?
Si esperabas una fuente de sabiduría que nos abriera la historia de Egipto, prepárate para quedar decepcionado. Su verdadera importancia es que sirvió para descrifrar gran parte de lo encontrado en Egipto, que no es poco. El texto de la Piedra de Rosetta en realidad es un relato bastante banal de asuntos administrativos. Es una copia de un decreto aprobado en 196 a.C. por un consejo de sacerdotes egipcios que celebraba el aniversario de la coronación de Ptolomeo V Epífanes como rey de Egipto -la dinastía ptolemaica era una dinastía grecohablante de origen macedonio que gobernó Egipto desde el siglo IV al I a.C.-.
El texto comienza por catalogar algunas de las nobles hazañas y logros del rey, tales como la entrega de regalos al templo, la concesión de una reducción de impuestos y la restauración de la paz en Egipto después de una rebelión que comenzó durante el reinado de su predecesor, Ptolomeo IV Filopator. A cambio de estos servicios a Egipto, el consejo de sacerdotes promete una serie de acciones para reforzar el culto real de Ptolomeo V Epífanes, como la construcción de nuevas estatuas, mejores decoraciones para sus santuarios y festivales para su cumpleaños y el aniversario de su ascenso al trono. Finalmente, el decreto declara que debe estar inscrito en piedra en jeroglíficos, en demótico y griego y colocado en los templos en todo Egipto.