La Tomatina, la batalla de tomates que se celebra en España

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Por Alberto Ramos

Cada año, el último miércoles de agosto, el pueblo de Buñol, en la Comunidad Valenciana, se prepara para ensuciarse a conciencia con lo que se ha convertido en la mayor batalla alimentaria del mundo.

Cuando La Tomatina arranque este año al mediodía del miércoles 27 de agosto, los organizadores habrán puesto a disposición alrededor de 180.000 tomates no aptos para el consumo —unas 145 toneladas métricas, según las estimaciones—, repartidos en seis camiones que transportarán todo ese cargamento listo para ser lanzado contra los asistentes.

Un participante yace en una calle cubierta de pulpa de tomate durante La Tomatina 2023. Foto: Jose Miguel FERNANDEZ/AFP.

Debido a su enorme auge —en su momento de mayor popularidad llegó a atraer unas 45.000 personas—, La Tomatina se celebra ahora con entradas numeradas para controlar la afluencia a la localidad.

La entrada más económica cuesta 15 €, mientras que quienes desean subirse a los camiones cargados de tomates y situarse en el punto más idóneo para lanzar la fruta deben pagar una entrada VIP de 500 €.

Se ponen a la venta únicamente 17.000 entradas, además de otras 5.000 reservadas para los vecinos del municipio, que acceden de forma gratuita. A pesar de su fama internacional, por motivos de seguridad el aforo nunca supera las 20.000 personas.

La fiesta tiene su origen en 1945, cuando una pelea callejera junto a una verdulería de Buñol derivó en un intercambio de tomates. A los jóvenes del pueblo les gustó tanto la experiencia que al año siguiente llevaron sus propios tomates, provocaron otra bronca en la calle y repitieron la batalla de comida.

Participantes cubiertos de pulpa de tomate durante la fiesta anual «Tomatina» en Buñol. Foto: Jose Jordan/AFP.

No sería una auténtica festividad española sin jamón, ni una celebración valenciana sin paella. Por eso, junto al concurso de paellas que forma parte del programa, la guerra de tomates no puede empezar hasta que se celebra el tradicional ‘palo jabón’, en el que unos cuantos valientes trepan por un poste engrasado para intentar alcanzar una pata de jamón.

Los tomates que se utilizan proceden de Extremadura, conocidos por su bajo precio, calidad inferior y sabor poco destacado, lo que hace que a los participantes no les pese tanto malgastar uno de los productos emblemáticos de España.

Un asistente utiliza un cubo para lanzar tomates triturados durante la «Tomatina». Foto: Jose Miguel FERNANDEZ/AFP.

No obstante, el tomate tiene su origen en la cordillera de los Andes de Sudamérica, en territorios que hoy corresponderían a Perú. Fueron los pueblos mesoamericanos, como los aztecas del sur de México, quienes empezaron a consumirlo.

Al llegar a Europa, el tomate no fue recibido de inmediato con agrado. Perteneciente a la familia de las solanáceas, en un principio se le consideró potencialmente venenoso cuando llegó al continente en el siglo XVI. Además, sus primeras variedades europeas eran de un color dorado, de ahí que pomodoro en italiano signifique “manzana de oro”.

Un hombre recibe el impacto de tomates en ‘La Tomatina’ de 2023. Foto: JAIME REINA/AFP.

Tras la limpieza de las calles de Buñol, el pueblo queda como nuevo. ¿La razón? La acidez del tomate ejerce un efecto desinfectante sobre las superficies.

Además de limpiar de pies a cabeza, el tomate se ha puesto de moda como aliado cosmético: el jugo y la pulpa pueden emplearse para limpiar y tonificar la piel, reducir el aspecto de poros dilatados e incluso hidratar cabellos secos. Quizá para algunos La Tomatina sea, en cierto modo, un día de spa.

Los celebrantes arrojan tomates durante La Tomatina 2023 en Buñol. Foto: Jose Miguel FERNANDEZ/AFP.

No hay que alarmarse por consumir una cantidad moderada de tomate: aporta apenas 18 calorías por cada 100 g y es una excelente fuente de antioxidantes, fibra dietética, minerales y vitaminas. Contiene además licopeno, un antioxidante característico de las frutas rojas que ayuda a proteger la piel frente a los rayos ultravioleta y se le atribuyen efectos que atenúan signos de envejecimiento como arrugas y líneas de expresión.

Si vas a participar, unas gafas protectoras pueden ser muy útiles para resguardar los ojos de los proyectiles de tomate; asimismo, se recomienda aplastar la fruta antes de lanzarla para que cause menos daño.

Por Sophia Smith Galer

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