Flavio Josefo, de traidor judío a historiador romano
Flavio Josefo fue un historiador y erudito judío del siglo primero, autor entre otras obras de La Guerra de los Judíos o Antigüedades judías. Esta última incluye referencias a un hombre llamado Jesús e incluye una sección autobiográfica conocida como Vita de Josefo. Los escritos de Josefo nos dan una visión valiosísima del judaísmo del primer siglo, del cristianismo primitivo y de la vida como sujeto romano.
Algunos historiadores se han referido a Antigüedades como la obra más significativa escrita en el Imperio Romano.

Yosef ben Matityahu nació en una familia religiosa y aristocrática en Jerusalén. En el año 64 d.C. Josefo fue enviado a Roma para tratar de traer de vuelta a los sacerdotes judíos retenidos como prisioneros. Allí conoció a la esposa de Nerón, Popea Sabina.
En la revuelta judía del 66 d.C., Josefo fue nombrado comandante militar de Galilea, y sostuvo la fortaleza en Yodfat durante 47 días ante el ataque del futuro emperador Flavio Vespasiano. Cuando la guarnición cayó, miles de judíos fueron asesinados. Los supervivientes hicieron un pacto de suicidio, pero Josefo renegó.
En lugar de elegir el suicidio, se dejó prender como prisionero y fue llevado ante la presencia del general. Josefo predijo que Vespasiano y su hijo Tito se convertirían en emperadores. Cuando su primera profecía se hizo realidad, Vespasiano liberó a Josefo, quien entonces se unió a la familia de Vespasiano y tomó el apellido Flavio.

Valoración. Flavio Josefo es considerado la mejor fuente no cristiana casi contemporánea de Jesús. Sus escritos proporcionan algunas de las únicas fuentes, aparte de la Biblia, sobre los judíos, macabeos, saduceos, esenios y fariseos. Flavio Josefo menciona a Juan el Bautista, a Jesús y a Poncio Pilato, y sus escritos condujeron al descubrimiento de la tumba del rey Herodes.
Flavio Josefo fue visto por las autoridades judías como un traidor y apóstata por enrolarse en el Imperio Romano, y durante siglos sus escritos fueron prohibidos de ser traducidos al hebreo. Entre los eruditos cristianos y el público laico, Josefo era mucho más querido.
Referencias: «Algunas reflexiones sobre los romanos en Judea», de John Curran; Grecia y Roma ; Abril 2005, pp. 70-98








Siempre es buena la diversidad en estos temas. Ayudan a entender los hechos con algo más de objetividad.
Un saludo, Félix.
Que duda cabe. Incluso sin saber la verdad 100% de como fue nuestro pasado, puesto que la historia es contada por terceros o por actores interesados, es bueno beber de varias fuentes.
Saludos!
Creo que bueno…
TODO ME ES LISITO, MAS NO TODO ME CONVIENES.
Así como la postura de este HOMBRE ASI MISMO SE ENCUENTRAN MUCHOS EVANGELICOS DE ESTE SIGLO…
He obtenido una excelente información, gracias a estas publicaciones de la historia dem Roma y el pueblo Judio.