Inicio Edad Antigua 5 procedimientos médicos que ya no se realizan… por suerte

5 procedimientos médicos que ya no se realizan… por suerte

medicina antigua

Cirugías y tratamientos vienen y van. Algunos métodos puede ser lentamente eliminados debido a su ineficacia, una serie de “curas” históricas que cayeron en desgracia porque se asemejaban más a un método de tortura. Os mostramos cinco de los más extraordinarios y desagradables.

1. Trepanación

La trepanación (perforación de un agujero en el cráneo) es la forma de cirugía más antigua que conocemos. Los humanos lo han estado realizando desde tiempos neolíticos. No sabemos por qué la gente comenzó a hacerlo, pero algunos expertos creen que podría haber sido para liberar demonios de la mente. Sorprendentemente, algunas personas vivieron muchos años después de que este procedimiento brutal se realizara sobre ellos, como lo revelan cráneos antiguos que muestran evidencia de curación.

trepanacion

Aunque los cirujanos ya no hacen agujeros en los cráneos de las personas para liberar espíritus problemáticos, todavía hay médicos que realizan el procedimiento para aliviar la presión sobre el cerebro. Por ejemplo, un médico australiano hace dos años utilizó un taladro eléctrico que encontró en un armario de mantenimiento para hacer un agujero en el cráneo de un niño de 13 años. Sin la cirugía, el niño habría muerto a causa de un coágulo de sangre en el cerebro.

2. Lobotomía

Es difícil creer que un procedimiento tan brutal como la lobotomía se haya realizado durante el siglo XX. La lobotomía implica cortar conexiones en el lóbulo prefrontal del cerebro mediante un leucotomo. Antonio Egas Moniz, un neurólogo portugués, inventó el procedimiento en 1935. Un año después, Walter Freeman llevó el procedimiento a los Estados Unidos. Freeman era un fan accérimo de esta nueva forma de “psicocirugía”. Hizo un tour por todo el país con su “loboto-móvil” realizando el procedimiento en miles de pacientes desventurados.

Dr. Walter Freeman, izquierda, y el Dr. James W. Watts
Dr. Walter Freeman, izquierda, y el Dr. James W. Watts

En lugar de un leucotomo, Freeman usaba un picahielos, que martilleaba a través de la cuenca ocular utilizando un mazo. Después sacudía el picahielos de una manera poco científica. Los pacientes no eran anestesiados, lo que es peor. Afortunadamente, los avances en las drogas psiquiátricas lograron que el procedimiento cayera en desuso en la década de 1960. Freeman realizó sus últimas dos lobotomías en 1967. Uno de los pacientes murió de una hemorragia cerebral tres días después.

3. Litotomía para extraer cálculos

Los textos antiguos griegos, romanos, persas e hindúes se refieren a un procedimiento, conocido como litotomía, para extraer cálculos en la vejiga. El paciente se recostaba de espaldas, con los pies separados, mientras se pasaba una cuchilla a través del perineo, la parte blanda de la carne entre el órgano sexual y el ano. Posteriormente los cirujanos insertaban sus dedos o instrumentos en el recto o la uretra para ayudar en la extracción de la piedra. Era un procedimiento muy doloroso con una tasa de mortalidad del 50%.

Este herrero holandés, Jan de Doot, se quitó su propia piedra de la vejiga
Este herrero holandés, Jan de Doot, se quitó su propia piedra de la vejiga

El número de operaciones de litotomía realizadas comenzó a disminuir en el siglo XIX, y fue reemplazado por métodos más humanos de extracción de cálculos. Las dietas más saludables en el siglo XX ayudaron a que las piedras de la vegija también fueran menos habituales.

4. Rinoplastia (vieja escuela)

La sífilis llegó a Italia en el siglo XVI, posiblemente transportada por marineros que regresaban de las Américas recientemente descubiertas (el llamado intercambio colombino). La enfermedad de transmisión sexual tenía síntomas crueles, uno de los cuales se conocía como “nariz de silla de montar”, donde el puente de la nariz se perdía. Esta deformidad nasal era un claro indicador que invitaba a los rumores, y muchos usaron cirugía para tratar de ocultarla.

Un cirujano italiano, Gaspar Tagliacozzi, desarrolló un método para ocultar esta deformidad nasal. Creó una nueva nariz usando tejido del brazo del paciente. Luego la cubría con un colgajo de mismo brazo, que todavía estaba torpemente unido a la extremidad. Una vez que el injerto de piel estaba firmemente unido, después de unas tres semanas, Tagliacozzie separaba la nariz del brazo.

Hay registros de narices de pacientes que se volvían moradas en los fríos meses de invierno y se caían. Hoy, la sífilis se trata fácilmente con un curso de antibióticos.

5. Sangrado

Perder sangre, en la moderna, generalmente se considera algo malo. Pero, durante miles de años, el derramamiento de sangre fue uno de los procedimientos más comunes realizados por los cirujanos.

sangria antiguedad

El procedimiento se basaba en una teoría científica errónea de que los humanos estábamos compuestos de fluidos: sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla. Se pensaba que un desequilibrio en estos humores causaba las enfermedades. Se abrían las venas superficiales y, en algunos casos, las arterias, para liberar sangre durante varios días en un intento de restaurar el equilibrio de estos fluidos vitales.

Equipo para hacer sangrías del cirujano barbero.
Equipo para hacer sangrías del cirujano barbero.

Las sangrías continuaron hasta el siglo XIX. En 1838, Henry Clutterbuck, profesor del Royal College of Physicians, afirmó que “la sangría es un remedio que, cuando se usa con prudencia, es la mejor de las medicinas”.

cebolla cervezaFinalmente, un procedimiento médico, que data de uno de los primeros textos médicos egipcios, que ya no se usa -y no sabemos por que- es la administración de media cebolla y espuma de cerveza. Cura la muerte, al parecer…

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5 COMENTARIOS

  1. Uffffff…. Que mañanita me has dado Félix. Dos cosas; Bendita Santa Seguridad Social y por otro lado me pensaré el viaje a Australia, no valla a ser que pille al médico ese.
    Gracias amigo, por hacer amena la historia…

    • Alegría, querido amigo. Unos martillazos por aquí, un sangrado por allá, y ya estamos como nuevos 🙂 Y si morimos siempre nos queda comer cebolla y beber cerveza para resucitar!
      Gracias a tí, José María.

  2. Por suerte para los enfermos. A Leopoldo María Panero le daban electroshocks, por prescripción de López Ibor para “curarle” su “enfermedad de desviación sexual” y luego le ponían en la mesilla de noche una estampita de Santa Teresa.
    Un saludo, Félix.

  3. Claro que si en la antiguedad eran mas perpetrado la medicina me hubiera gustado vivir en ese tiempo por que en eso si era dolor tradicional y original y nadie se quejaba por hacerlo

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