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Un mensaje en la botella, historias insólitas

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Los mares y océanos son inmensos… ¿que posibilidades tenemos de que al tirar una botella al mar, esta sea recogida a miles y miles de km? La mayoría acaban dando la vuelta al mundo sin apenas tocar tierra, pero se han dado casos sorprendentes y documentados en la Historia que despiertan nuestro asombro. Frágil como es, una botella bien cerrada es uno de los objetos más “marineros” del mundo. Los huracanes y las grandes tempestades pueden hundir grandes barcos, pero la mayoría de los envases de vidrio no hay quien los hunda…

El caso más rocambolesco fue quizás el de , un marino japonés que naufragó con 44 compañeros en 1784. Poco antes de que él y sus compañeros murieran de hambre en un arrecife de coral del Pacífico, Matsuyama escribió un breve relato de su tragedia en un pedazo de madera, lo selló en una botella, y la arrojó en el mar. La botella estuvo durante 151 años a la deriva hasta que 1935 arribó a la costa del pueblo donde había nacido nuestro personaje. Un caso impactante cuanto menos.

Es imposible predecir la dirección de una botella. En una ocasión, se hizo un experimento lanzando dos botellas a la vez en las costa de Brasil. Una de ellas apareció en una playa de África, mientras que la otra arribó a las costas de Nicaragua. Como es lógico, las corrientes marinas son el factor determinante para ello.

Se creé que el viaje más largo fue hecho por una botella a la que se le puso un nombre que todos conocemos de un barco y una ópera conocida: . Fue lanzada por primera vez por parte de una expedición de científicos alemanes en 1929 en el sur del Océano Índico. En el interior había un mensaje que se podía leer sin romper la botella , pidiéndole al que la encontrara que lo notificase y la lanzara de nuevo al mar…
Arribó a las costas de de América del Sur. Allí se encontró, se informó del hallazgo, y fue arrojada de nuevo… Posteriormente se trasladó hacia el Atlántico, luego fue a parar Océano Índico, pasando por más o menos el lugar donde se había lanzado, y volvió a aparecer en la Costa de Australia en 1935. En total fueron 2 años los que invirtió en hacer su “periplo”, un promedio de velocidad más que respetable…
En 1953 una botella fue hallada en y una señora reconoció la letra de su hijo que había muerto poco después de lanzarla al agua 35 años antes, cerca de Francia…
El uso de las botellas también ha sido utilizado para fines científicos, tales como predecir los movimientos de las mareas negras, las minas, e incluso los bancos de peces…
se casaron en Sicilia en el otoño de 1958, gracias a una de estas botellas. Dos años antes Ake, un aburrido joven marinero sueco en un barco en alta mar, había lanzado una botella con un mensaje pidiendo a cualquier chica que la encontrara que le escribiera un mensaje de vuelta. El padre de Paulina, un pescador siciliano, continuó con lo que pensaba que era una broma y se la dio a su hija para que esta regresara la botella con un mensaje de vuelta. ¿sabéis el resultado? Ake visitó Sicilia, y acabaron casándose.
Los mensajes en una botella han recorrido un largo camino desde la época de la reina Isabel. Tirar una al mar no es tarea difícil y, quién sabe, igual y algún día nos llaman por teléfono o nos escriben una carta desde el confín del mundo diciéndonos: “He encontrado tu botella”. Todo es cuestión de animarse…

79 COMENTARIOS

  1. Y que no se nos olvide incluir nuestra dirección de Twitter por si nos mandan un privado.

    Un divertido e instructivo artículo que con tiempo contaré a los peques, estoy seguro de que me meteré en un lío porque Lucía me dirá: ¿No vale tirarla en el río?…

    Un abrazo

  2. Esperaba para el final una historia romántica! Siempre he querido lanzar una…lo recuerdo desde niña…Creo que yo también me animo un día de estos! Si llega a España me avisas! 😉

    Besos Felix, es un gusto estar de vuelta y leerte! 🙂

  3. Pues yo paso a diario sobre el puente que parte de la desembocadura del Odiel y alcanza la orilla opuesta del Tinto. A la izquierda, varadas, atracadas, inmóviles, las tres réplicas carabelas descansan soñando rutas centenarias que siguieron en su derrota a las corrientes que las llevaron a un nuevo mundo de encuentros, de mestizaje, de luces y de sombras. Y a veces, ya digo, me entran ganas de paralizar el denso tráfico mañanero y asomarme al pretil del puente, y arrojar una botella, lacrada, con un mensaje en el interior.
    Un mensaje que diga…

  4. @Anónimo
    Eso ya lo sabía yo querido amigo, porque tu firma es inconfundible, no te quepa la menor duda.
    Como siempre, nos dejas esos retazos de buenas letras que salen de tu pluma (teclado). Lo que no dejaste claro era el mensaje en la botella. Bueno, dejémoslo ahí…

    Un abrazo

  5. cuendo era jovenzuelo lancé un par de ellas, con mi nombre y dirección postal

    una la lancé a una ría con salida al mar, y otra en la costa, ambas en el Cantábrico

    nunca recibí respuesta 🙁

  6. @@jainko
    Nunca es tarde para recibir respuesta. Debe producir asombro y alegría una cosa tan nímia e inmaterial como el recibir una botella con un mensaje de vuelta para aquel que le haya ocurrido. Es difícil, pero cosas más raras se han visto…

    Un abrazo

  7. Pues yo a esto he jugado con mis amigas cuando era una teenager, allá por los años 64 del siglo pasado jajaja en Trinidad. Pero no se si pusimos mal los corchos o qué, pero nunca más se supo.
    Y también me habría encantado encontrarme con una, o con el grnio de la lámpara. En cualquier caso son interesantes las historias que traes, algunas muy tiernas…
    Un beso y feliz semana

  8. Felix, yo, también, siempre tuve en mente en lanzar una, pero nunca lo he hecho.

    Pero bueno, ahora no nos pongamos todos a lanzar botellas al mar, que lo primero es ser ecológicos, je, je.

    Lo de la historia que acabó en boda… increible. Podía ser una peli. Aunque ya hay una de Kevin Costner.

    Buen artículo. Un abrazo.

  9. Uy, me han entrado unas ganas tremendas de mandar una botella con un mensaje dentro. Quién sabe, lo mismo la preparo y a la mínima oportunidad la lanzo al mar. Sería maravilloso obtener respuesta de alguien anónimo.

    Un beso paisano.

  10. @Katy
    Habría que verte querida amiga. En la costa de Trinidad lanzando esa botella al mar. Es algo que todavía tiene su punto de romanticismo. Si la recibo, te lo comunicaré, porque a Madrid dudo que llegue…

    Un beso y feliz semana

  11. Como dice Senovilla, habrá que poner nuestra dirección de twitter, y yo que soy menos twittero pondré la de facebook jaja

    Has contado 2 historias que te hacen replantearte si la casualidad existe porque que la botella de Chunosuke Matsuyama llegara a su pueblo y que la botella hallada en Tasmania perteneciera a su hijo te hacen pensar…

    Abrazos!!!

  12. Lo mejor sería lanzar una botella con un mensaje y que el que la reciba conteste con otra y llegue al primero que la envió… Vale ya se que no puede ser, o sí?

    Un abrazo magister

  13. Hola Félix,hermosas historias….recordé una película la cual trata de este fantástico tema “botellas con mensajes en el mar”.
    Que tengas un buen incio de semana.
    Besso.
    Ambar…

  14. Desde luego, Félix, nunca dejarás de sorprendernos con este pedazo de entradas que te curras para nuestro disfrute y curiosidad…

    GRACIAS, AMIGO, ¿te lo he dicho alguna vez? 🙂

    Las botellas “marineras” no conocen la casualidad; navegan y se dejan mecer hacia su destino cual paloma mensajera… el caso es que llegan y comunican y cambian algo de la vida de alguien…

    ¡TE DEJO ESTE MENSAJE! ¡QUÉ TIEMPOS!

    Un placer volver a leerte, guapo 😉

    Besotes.

  15. JAJAJA el comentario de senovilla ha estado genial, la verdad es que a día de hoy acabamos pasando hasta la dirección IP!

    mmm… ¿Qué colocaría yo en una botella? porque si no vas buscando amor… ¿una amistad para toda la vida?, junm.. ¿tener estadía (gratis) en algún lugar remoto del planeta? jumm…
    broma aparte, tiene que ser emocionante recibir después de una década o más la carta de alguien que encontró tu botella! -las vueltas que da la… marea!-

    … igual me animo!

    😀
    BESOS!
    😀

  16. @MAR SOLANA
    Ayyy, querida amiga Mar, eres una aduladora 🙂
    Gracias a ti por esos textos literarios que no dejan a nadie indiferente, doña escritora.
    A propósito de la canción de The Police, uff, tenía en mente ponerla y ¡se me olvidó¡. Pero menos mal que estuviste “al quite”. Que tiempos…

    El placer es mío, guapa tú 🙂

    Besotes

  17. @Silvia
    Llevamos ese paso, querida. No vale pedir estadías, si acaso amistad y desear que llegue a buen puerto…
    Como dices, debe ser algo sin palabras el recibir una carta ¡Encontré tú botella, Silvia¡ aunque ya seas viejita XD
    Yo ya tengo la botella 🙂

    BESOS¡ 😀

  18. Muy buena la historia de hoy.
    Parece increible que al cabo de tanto tiempo,una simple botella aparezca en sitios tan lejanos y que tremendos algunos casos.
    Muy romantico el de Paulina y Ake.
    Un beso.

    Pd. Si tienes un minuto entra en el blog y opina sobre Béjar.

  19. Siempre se aprenden cosas interesantes, pasando por aquí.. si es que no sé qué hacemos todos en internet, en lugar de comunicarnos con mensajitos en botellas… Gracias por seguir compartiendo. Saludos!

  20. Oye, Félix, de aduladora nada, ¿eh? Sólo digo la verdad, y si no, a ver, dime, ¿quién se curra las entradas, siempre interesantes e impecables más que tú?…, ¿lo mismo yo?

    Jajajaja… Ahora no estoy siendo zalamera, ¡estoy siendo terriblemente presuntuosa! 😉

    Más besos.

  21. Pues ahora que lo dices, quizás me anime yo también, pero a ver desde dónde la tiro… Como ne vaya a Zamora y la tire en el río Duero… No sé lo mismo llega hasta el mar y acaba en manos de alguien del continente americano, pero me da en la nariz que eso ya va a ser mucho.
    Quizás intente otra cosa. Enterrar un tesoro en la nieve de lo alto de la sierra con un mensaje a ver si alguien se pone en contaco conmigo, pero me parece que, esta vez, si que va a ser que no.

    Besitos

  22. @MAR SOLANA
    Oigo, oigo. Por las mismas he de felicitarte yo a tí, porque tus entradas van más allá de las simples letras. Así que no eres presuntuosa, todo lo contrario, puesto que no alardeas de lo que careces. Así que dejémoslo en un empate con ventaja para tí, jajaja.

    Más besos

  23. se me ha ocurrido una idea magnifica con tu post!voy a escribir una carta, la metere en una botella de cristal y la tirare al mar, en ella, escribire en frances, ingles, español, portugues y chino, un mensaje, que me manden una carta a mi direccion,desde donde hayan encontrado la botella…quiza me llegue una carta cuando tenga 70 años…te imaginas que sopresa?cuantas vueltas daria la botella¿?

  24. Yo siempre he pensado que lo del mensaje en la botella es para los náufragos, pero después de leer tú magnifica entrada, veo que han servido para experimentos e incluso para casamientos.
    ¡La de cosas que aprendemos contigo Félix!
    Un abrazo paisano y suerte en el concurso.

  25. Estas son las increíbles historias que han trascendido hasta nuestros dias y sigue promoviendo las mismas emociones que hace antaño.
    El caso de la boda, realmente es un guión para una película, fenomenal.
    Un fuerte abrazo.

  26. Me ha llegado un mensaje in a bottle, que dice:
    “I think that the winner of Bitacoras is somebady called Felix”
    Como no se Ingles te lo dejo:)
    Un abrazo y me ha encantado esto esto de las botellas con mensaje.

  27. Esto de tirar un mensaje en una botella al mar, puede llegar inclus a ser “romántico”, pero lo mñas cercano a esta historia que he tenido, fue una vez, que trabajando en una plaza de peajes, le di un billete con mi firma a un camionero, y una semana después, un tipo en un automóvil me pago su peaje con el mismo billete! 😉

  28. Hola Felix !!

    Excelente artículo.
    Cuando hice el blog de EdM lo primero que hice fue lanzar unas cuantas botellas con la frase “Entrá a Emancipados deMentes”.
    El caso es que después de varios meses me decidí a actualizarme y empecé a entrar a Bitacorás, subir el sitio a los buscadores, etc.
    Todavía no he tenido noticias de alguién que encontrara alguna de las botellas.
    Por eso es que no inventaron los blogs antes ya que los mensajes en las botellas no garantizan que alguien los encuentre y haga lo que allí dicen.
    Lo digo con conocimiento de causa.

    Un abrazo

    Bife

  29. Que geniales historias, cada una me pareció increíble y hasta difícil de creer. ¿Cómo es posible que una “frágil” botella pueda recorrer tantos kilómetros? Y es que de frágil veo que no tiene nada.

    Tus post son buenos, buenísimos pero este en especial me encantó.

    Besos!

  30. @bifeancho
    Disculpa el retraso al responder a tu comentario estimado bife. Pero, fíjate que las “botellas” poco a poco han ido yendo a vosotros, a vuestra playa particular. Y no dudes que llegarán más, porque con calidad y cariño no hay límites.
    Los mensajes en botellas literalmente hablando tienen un recorrido incierto, es cierto, pero los tuyos llegarán a buen puerto, amigo.

    Un abrazo

  31. @Mer
    Cierto es que no creo en las casualidades, como tampoco creo en el destino, más bien creo en la causalidad antes que nada. Debe ser una chulada lanzar una botella al mar con un lindo mensaje y que trás navegar y navegar entre las olas la encuentre alguien, te llame y te diga ¡¡ la encontré ¡¡ que pasada…

    Besos de azahar para tí, castiza

  32. Genial articulo, desde pequeño siempre he querido lanzar botellas al mar por esa curiosidad de qué pasará si la encuentra alguien. Sólo un día estuve muy cerca de hacerlo, pero al final me tuve que ir de repente y no pude lanzar esa botella que ya tenía un mensaje en su interior. ¿Qué habría pasado si la hubiese envíado? Núnca lo sabre…
    Por si os interesa, acabo de descubrir este sitio que permite ahora lanzar botellas digitales con mensajes en su interior y ver como las corrientes las arrastran a lo largo y ancho de los mares. Por si queréis echarle un vistazo la tenéis aquí: https://dreambottles.net
    Yo ya tengo dos botellas en el mar 🙂

  33. Hola Félix, creo que es una forma de al menos quitarnos la espinita del qué pasaría si, no? 🙂 Espero te haya gustado la experiencia

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