Moulin Rouge, comenzó el espectáculo…

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Frank Sinatra, Édit Piaf, Ella Fitzgerald, Liza Minelli… Estas y otras superestrellas tienen algo en común: todas han actuado en el Moulin Rouge. El mítico cabaret parisino abrió sus puertas en 1889 de la mano de dos empresarios con visión de futuro: Charles Zidler y el catalán Joseph Oller, que pronto se convertirían en los reyes de la noche.
En plena Belle Époque, una burguesía ansiosa de emociones fuertes se entregó de lleno a la “joi de vivre” (la alegría de vivir…). Los caballeros adinerados que acudían al Moulin disfrutaban del cancán, un baile de lo más atrevido por su alto contenido erótico, mientras “perseguían” a las coristas. El local no tardó en labrarse así la reputación de burdel de lujo.
El cabaret se benefició de una publicidad increíble. Nada más y nada menos que los carteles diseñados por el genial Toulouse-Lautrec. Con su inconfundible estilo, el genial artista convirtió los anuncios del local en auténticas obras de arte. La vida de los bajos fondos parisinos -con su corte de bailarinas, actrices y prostitutas- sería, de hecho, una constante en su obra. Aquel ambiente no le era extraño, pese a sus orígenes aristocráticos, ni le hacía sentirse rechazado por su aspecto deforme y su baja estatura…
El Moulin Rouge ha inspirado cantidad de películas, como la que en 2001 dirigió Baz Luhrmann y protagonizaron Nicole Kidman y Ewan McGregor. Hoy es un lugar de paso inexcusable para los turistas y sigue ofreciendo espectáculos musicales inspirados en el mundo fascinante del París canalla…

 

Foto cortesía de Laura Mendoza

Fuente: Historia y vida

Comentarios52 comentarios

  1. Cuando algo perdura tanto en el tiempo, sobreviviendo a tantos avatares y cambios, por algo será.

    Cambian los tiempos, los regímenes políticos, la ropa, la música, todo cambia. Pero la diversión sigue basándose en los instintos más básicos del ser humano.

    Un abrazo, Félix.

  2. Las cosas que tienen calidad perduran en el tiempo, eso es indudable.
    Me gustó mucho la película, y también las pinturas personalísimas del genial y “desgraciado” Toulouse Lautrec. Lo descubrí en el BUP y es uno de mis favoritos.

    Un beso Paisano.

  3. París tiene el Moulin Rouge y Zaragoza tiene el Plata (el café cantante más antiguo de Europa) que después de unos años cerrado volvió a abrir sus puertas hace un par de años.
    Te dejo un video:

    Un saludo magister

  4. @Javier
    Gracias por el video porque no conocía el café La Plata. Es todo un espectáculo lleno de actuaciones (algunas picantitas) de lo más variopintas y debe ser una delicia pasar por allí.
    Seguro que en sus tiempos fue germen y punto de reunión de escritores, filósofos y hombres de ciencia…

    Un abrazo, maestro.

  5. Oh la la.

    la calle de las PICARDIAS, cuantos gratos recuerdos, de unas navidades pasadas.
    Lastima que por snot, en vez de visitar el emblemático, me introduje en el Lido y hasta echamos un sueñecito. Que aburrido macho.

    gracias amigo mi, por despertar mis recuerdos.

  6. El Molino fue un centro de juergas, noches de farra y de inspiración artística. Todo aspeirante a pintor, escritor o artista en general que estuviese en París tenía que acudir obligatoriamente a aquel centro de despiporre, a beber ajenjo y desquiciarse hasta el día siguiente, ver a las madames y bailotear sin control. Para que luego digan del botellón…

    Saludos

  7. “Lo más grande que te puede ocurrir es que ames y seas correspondido”. Eso le pasa a París, en general, y al Moulin Rouge, en particular.

    Genial esa atmósfera bohemia uniendo la burguesía intelectual y los bajos fondos parisinos.

    “¡El espectáculo debe continuar! y continuará…

    Un saludo.

  8. El espectáculo puede continuar…
    Todo un símbolo parisino que ha traspasado fronteras, modas, costumbres, épocas… y como bien dicen en algún comentario, de obligada visita en París.

    Me ha gustado la entrada.

    Un beso.

  9. Cuantas veces habremos visto este emblematico edificio y espectáculo en películas. Un desfile de bellas damas de largas piernas bailando el Can Can. Entre ellas cito a nueestra vedette internacional Norma Duval.
    Por supuesto que ir a Paris y no visitarlo es como no subir a la Torre Eiffel.
    Buenos recuerdos…
    Un abrazo

  10. @CarmenBéjar
    El ajenjo corría a diestro y siniestro, y en mayor o menor medida creo que “inspiraba” a más de un pintor, escritor o artista bajo los efectos del mismo. Era, digamos, un botellón, pero a otros niveles y más sotisficado y con actuaciones 🙂

    Un abrazo

  11. @Daviblio
    Bonita frase la que nos dejas. Ese ambiente bohemio siempre ha sido punto de encuentro de intelectuales sin complejos y prestos a escuchar a los demás y a pregonar sus ideas, así como dispuestos a la diversión sin control, donde no para la fiesta. El espectáculo siempre continuará, aunque no sea en el Moulin, puesto que a nuestra raza le va “la marcha” 🙂

    Un abrazo

  12. @Katy
    Tiene guiños a lo que fue, pero ahora son los turistas los que lo visitan y no los burgueses y artistas de la época. Hay que recordar que estamos hablando de otra época donde la oferta de ocio era mínima comparada con la de hoy en día, y la visión empresarial de aquellos visionarios fue todo un éxito y a las pruebas me remito. Bonita foto, Katy 🙂

    Un beso

  13. @Adrián J. Messina
    En general, amigo mío, París es un sitio digno de visitar, uno de los lugares que si la economía lo permite debemos ir al menos una vez en la vida. En muchas zonas se sigue respirando el sabor a antaño aunque los edificios de negocios y comerciales les hayan restado protagonismo.
    Según palabras del propio Frank Sinatra, tuvo muchos nervios antes de debutar allí, y ya era un cantante consagrado. Era un mito.

    Un abrazo, Adrián

  14. @Grandolina
    ¿Quién no ha oído hablar del Moulin Rouge? pocos, sin duda. Visita obligada, porque aunque como bien dice Katy ya no es lo que era antaño y no se respira la misma atmósfera, sigue siendo un mito en cuanto al mundo del espectáculo.

    Un beso

  15. Curioso, estuve a las puertas con mi mujer pero no me dejó entra. En cambio no dudó en acompañarme al barrio de las putas de Amsterdam…
    Te juro, colega, que jamás supuse que me iría de putas con la mujer…

  16. Sitio emblematico donde los haya, es todo un espectáculo, ¡¡Cuantas veces lo habremos visto en peliculas, personalmente no lo conozco, ¡¡Ya me gustaría!!otro sitio más para visitar,me lo apunto a mi lista.
    Un beso Felix.

  17. Reconozco que la película Moulin Rouge de 2001 me gustó aunque no soy muy fan de los musicales, a quien me hubiese encantado poder ver cantando en tan mítico lugar es a Edith Piaf, seguro que después de haberla visto actuar podría decir eso de “ya puedo morir tranquilo” 🙂

    Abrazos!!!

  18. @Mer
    No pasa nada por llorar, si hay que llorar, se llora. Yo también soy de lágrima muyyy fácil y no me las reprimo, las suelto y que se desborde el Tajo si es menester 🙂
    Besos mimosos y sensibles recíprocos, ¡anda que buen lote me llevé¡ 😀

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