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Max Factor, el nacimiento del maquillaje moderno

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Este polaco de nacimiento que hizo su nombre y fortuna en Hollywood, abrió la industria moderna e incluso se le atribuye haber acuñado el término “maquillaje”. Una industria que hoy en día mueve miles de millones de euros y que en la sociedad actual es clave en términos de imagen, sociales y económicos.

Toque de clase: Max Factor aplica maquillaje a una modelo en 1937
Toque de clase: aplica maquillaje a una modelo en 1937

Comenzó su vida en circunstancias poco agradables. Natural de Lodz, en la Polonia gobernada por Rusia, era uno de los muchos hijos de una familia humilde judía. Comenzó como aprendiz de cosmética y fabricante de pelucas y ya se mostraba entusiasmado con su profesión. Tras cumplir sus 4 años obligatorios en el ejército ruso, partió en 1894 hacia Moscú donde abrió una tienda de pelucas, cosméticos y perfumes. Los clientes de la aristocracia rusa comenzaron a llegar e incluso la Gran Opera Rusa contrató sus servicios.

83726262_large_1328277580_maxfactor1Aunque estaba ganando unos buenos dineros, pronto se vió “cercado” por el antisemitismo imperante y tuvo que marchar en 1904 junto con su esposa e hijos. Se “escabulló” en un barco rumbo a Nueva York desde donde pronto se trasladaría a St Louis. Las cosas no fueron bien al principio y pasó unos años regentando una barbería que apenas le daba para comer, pero, en 1908, oyó hablar de la incipiente industria del cine que germinaba en Los Angeles. Sin pensarlo dos veces, marchó allí donde abrió una pequeña tienda.

El tipo de pelucas y cosméticos que se usaban en los teatros (donde el público veía a los intérpretes a distancia) eran totalmente inadecuados para el “ojo” de la cámara de cine. Factor ideó productos que funcionaban mucho mejor y la industria del celuloide le acogió con los brazos abiertos. Estrellas como Mary PickfordJoan Crawford comenzaron a utilizarlos fuera de la pantalla y eso hizo sus productos muy populares.

En la década de 1920 Factor comenzó una campaña publicitaria que afirmaba que cada mujer podía parecer una estrella de cine con su maquillaje. Funcionó, y en 1928 abrió una fábrica que ya empleaba a 250 personas. Cuando murió en su casa de Beverly Hills diez años más tarde, Max Factor ya era uno de los hombre más conocidos en los Estados Unidos. Hasta hoy, la industria de la cosmética está omnipresente en nuestras vidas…

Imágenes: Flickr y WikimediaCommons   Más información: Max Factor´s Heritage

6 COMENTARIOS

  1. No andaba desencaminado al decir que “cada mujer podía parecer una estrella de cine con su maquillaje.” porque hasta hoy en día las mujeres queremos parecernos a las actrices del momento. El el maquillaje está presente en nuestras vidas incluso después de tanta cirugía. Bss

    • Personas con un talento que han sabido revolucionar en sus respectivos campos. Por baladí que parezca el asunto, el mundo de la cosmética es una potencia económica y Max Factor es uno de los grandes responsables.
      Un saludo

  2. Es un arma poderosa. Al igual que todas las armas, y debe utilizarse con precaución y cuando sea apropiado, en lugares apropiados
    un ejemplo :
    La edad deseada : Maquillaje de Lolita
    Resultado: Maquillaje de Geisha
    No es necesario ser asesino para querer mejor… Bromas aparte 🙂 Ahora se ha convertido en una necesidad de la vida laboral, y como tú dices; el mundo de la cosmética y la moda es una potencia económica pero hay algo más poderoso; algo que hace que una mujer más bella y poderosa : su corazón, su inteligencia y caminar del brazo de un hombre que la ame.
    Un saludo.

    • Tienes toda la razón, Arzú. Más alla del “envoltorio” el arma más poderosa de la mujer (y el hombre) es su corazón. No obstante ¿a quién no le gusta sentirse guap@? Mejor 🙂
      Besos

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