Los Impuestos más ridículos de la Historia

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En muchas ocasiones -y a fe que lo vivimos en nuestras propias carnes- nos encontramos con que los Gobiernos de turno nos sorprenden con impuestos sin sentido, tal es el afán recaudatorio. Pero si pensamos que algunos de ellos son ridículos, no dejéis de echarles un vistazo a algunos de los impuestos más ridículos de la Historia, aunque viendo el panorama no está tan lejos el momento en el que debamos de pagar un impuesto sobre el aire que respiramos o recoger el agua de lluvia…

Impuesto sobre el Sombrero

Este curioso impuesto fue legislado por el Gobierno británico entre 1784 y 1811 y era aplicable a todos aquellos que portaran este complemento, muy común por aquella época. Era un simple método para recaudar dinero de acuerdo con la riqueza y prosperidad de cada persona ya que los pobres lo usaban poco o nada… El sombrero debía ser “legal” y para ello se acreditaba mediante un sello estatal en el forro que acreditaba el hallarse al corriente del tributo…

Impuesto a los Cobardes

El impuesto para la cobardía era una Ley especial que se aplicaba a todo aquel que se negase a luchar por su Rey. La regla fue dada durante el gobierno de Enrique I (1100-1135) y en sus inicios tuvo poca respuesta ya que se consideraba más como un signo de advertencia. Pero, posteriormente, el rey Juan se puso serio, elevó el impuesto un 300% y comenzó a aplicarlo a rajatabla. Lo más curioso es que este gravámen seguía aplicándose en los años de paz “sic”, aún así se mantuvo durante 300 años hasta que los legisladores encontraron formas “más normales” de recaudar…

Impuesto sobre la Barba

En 1535, el rey Enrique VIII, introdujo este peculiar impuesto a toda aquella barba que tuviera más de dos semanas… naturalmente, el personal empezó a ir bastante más pulcro, todo sea por la pela… Asimismo, en Rusia, el propósito era bien diferente, ya que se obligó a todos aquellos que portaran barba, a que se afeitaran según la voluntad del Zar Pedro I (1672-1725) quién consideró la barba como un símbolo de falta de cultura. Con su poder y sus más de 2mts de altura, cualquiera no pagaba… Aquellos que querían mantener la barba debían portar una medalla al cuello que certificaba su legitimidad…

Impuesto sobre la Flautulencia

Este singular impuesto se propuso en Nueva Zelanda en 2003 como resultado de la firma del protocolo de Kyoto con el objetivo de reducir la presencia de gases que provocan el efecto invernadero (el mismo que se os produce cuando os tapaís con la manta hasta la cabeza…). En aquel país, las emisiones de metano producidas por animales rumiantes de granja representan el 50% del total del país y el 15% del mundo. Una alegría… No hubo manera de controlarlo, pues reglamentar este tipo de tasas es bien complicado, así que el gobierno de Nueva Zelanda tuvo que renunciar a él. Ya te la colaré por otro lado…

Imágenes: azweird.com y google

Comentarios17 comentarios

  1. ¡Buenos días! tu articulo está muy bien Felix :)) Sí, son bastante ridículos y risibles.. pero como tú dices: aquí también casi nos harán pagar impuestos hasta por el aire que respiramos.

    ¡Un Feliz Martes, lleno de sonrisas!

  2. Por favor no des ideas, que los chorizos españoles, perdón quería decir los políticos españoles, toman nota.
    Es que un servidor usa sombrero y barba. La cobardía, puede que también la use a veces, mas por pereza, que por cobarde.

  3. O sea estas chorradas viene desde antiguo. ¿Para cuando el impuesto sobre el aire que respiramos?
    Con tal de sacarnos las pelas cualquier cosa vale.
    Como el de los músicos callejeros y limpiadores de los semáforos y que se yo.
    Bss

  4. Pero que gente poco inteligente la neozelandesa !!
    Mejor sería conectar con un tubo el culo de todas las vacas y ahorrar en importación de gas natural en lugar de cobrar impuestos.
    Igual habría que ver el mecanismo de aprovechamiento, no quisiera imaginar estar cocinando y por cada pedo de una vaca en la otra punta del pais, mi cocina lanzara fogonazos y se me quemaran los bifes.

    Excelente post amigo !! Pero como dicen mas arriba ten cuidado que alguno con cierto poder no tome de aqui alguna idea y mañana nos levantemos con un impuesto de estos.

    Un abrazo !

    Bife

  5. Me pregunto porque usted nunca proporciona las referencias o fuentes de información? en aras de un trabajo más serio, ético y para verificar o ampliar información, algunos lo agradaceríamos
    vale y salut

  6. Jefferson Airplane

    Se os ha olvidado el impuesto más ridículo o más hijo de puta “el de usar energías renovables y naturales” al parecer el sol y el agua así como el viento pertenecen a los ricos, al igual que la mujer de uno, como en la edad media.

  7. Pingback: La sífilis y la moda de las pelucas masculinas | Historias de nuestra Historia

  8. El impuesto más injusto fue el de la iglesia al pueblo y a los mismos reyes de la diócesis de Compostela, por los favores de Santiago apóstol, el. Arcángel que bajo a matar moros y a quien tuvieron que pagar -mediante la iglesia# durante más de 300 años.

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