Entrevista a Juan José Sánchez-Oro Rosa

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juan-jose-sanchez-oroJuan José Sánchez-Oro Rosa (Madrid, 1970) es historiador, licenciado en Historia Medieval por la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Centro de Estudios Mirobrigenses. perteneciente a la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL) vinculada al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Ha desarrollado su labor investigadora en torno a la Edad Media en España y realizado diferentes estancias en el Archivo Secreto Vaticano, Biblioteca Vaticana y el Archivo Nacional de la Torre do Tombo en Lisboa.

Destacan como sus temas de interés las relaciones de poder en Ciudad Rodrigo y los discursos sobre la magia y la brujería en el medievo hispano. Colaborador habitual de La rosa de los vientos y Cuarto Milenio.

juan jose sanchez-oro rosalogo hdnhLa Edad Media, período histórico al que ha dedicado gran parte de sus estudios; cuéntenos porque no fue una época “oscura” como habitualmente se la conoce. Cierto es que el poder de la Iglesia era abrumador, y esto limitaba en gran medida el avance de la Ciencia. Aunque hay que desmitificar de una vez por todas esa etiqueta que se le ha colocado a más de diez siglos de nuestra Historia.

La Edad Media fue tan oscura o tan luminosa como cualquier otra. Mil años de historia no se pueden calificar con un único epíteto. Supone una simplificación que no hace justicia a una etapa del pasado humano con sus luces y sus sombras. Sin ir más lejos, los peores genocidios y holocaustos se han producido en la Edad Contemporánea. Y, la Edad Moderna europea, que bebía nada menos que del Renacimiento humanista, tuvo sus sobredosis de persecución de herejías, brujas y guerras de religión.

Hoy día, las brumas del conocimiento medieval se han ido despejando gracias a la labor de los historiadores. Ahora, el medievo aflora como un mosaico social de lo más variopinto y dinámico. Desde luego, repleto de contrastes, pero también de diferentes renacimientos e intercambios culturales que resultarán impensables pocos siglos después.

A los historiadores les corresponde entender los procesos sociales poniéndose en la piel de sus protagonistas. Comprender por qué los acontecimientos fluyeron de determinada manera y no de otra. Un historiador en el desempeño de su trabajo no debe caer nunca ni en la literatura ni en la propaganda. A medio camino entre ambos extremos debe discurrir su caminar, lo que no siempre es fácil porque cada cual es hijo de su tiempo y tiende a proyectar hacia atrás sus prejuicios y valores inmediatos.

Cuando en el siglo XVIII y XIX se calificó la Edad Media de “oscura” ocurrió exactamente eso. Los ilustrados trataron de enaltecerse a sí mismos y a su modelo social, a costa de denigrar períodos anteriores. No querían hacer historia, sino propaganda al servicio de un fin ideológico.

Como te digo, hijos de su tiempo igual que nosotros mismos seremos “revisados” –y espero que comprendidos- por los historiadores del futuro. Trabajo van a tener a raudales para comprendernos y entendernos cuando, muchas veces, no nos entendemos entre nosotros mismos. Basta mirar a nuestro alrededor en el panorama nacional o internacional.

Actualmente, echamos la vista atrás y sentimos, por ejemplo, la esclavitud como una aberración. Nos cuesta entender cómo pudo existir y vivirse, con absoluta naturalidad, ese abuso entre seres humanos durante tanto y tanto tiempo. Seguramente, el día de mañana, otros historiadores detectarán en nuestro mundo avanzado del siglo XX y XXI aberraciones vigentes de las que ni siquiera nos estamos dando cuenta.

ooparts juan jose sanchez-orologo hdnhCuando salió a la luz “OOPARTS: OBJETOS FUERA DE SU TIEMPO” al alimón con Chris Aubeck, algunos pensaban que ya estaba todo escrito al respecto. Sin embargo, nos llevamos más de una grata sorpresa al hojear sus páginas. Esos descubrimientos chocan frontalmente con la ciencia y la historiografía más ortodoxa, de ahí las críticas por parte de algunos sectores. Sin embargo, haberlos haylos, aunque “molesten”, y merecen un estudio…

Con nuestro libro intentamos afrontar el llamativo tema de los OOPARTS desde una doble vía. Por un lado, ver cuánto había de verdad o de ficción detrás de ellos, recopilando los estudios más modernos al respecto. Nos resultaba muy extraño que unos objetos tan supuestamente desafiantes para los historiadores no hubieran revolucionado, precisamente, la Historia. Con la lucha que hay en el mundo académico por plazas y puestos, es verdaderamente sospechoso que nadie esgrimiera cualquiera de estos artefactos para ascender en la escala profesional, desacreditar las teorías históricas defendidas por un colega y quitarle el puesto o la subvención de un proyecto de investigación.

Y es que aquí no estamos hablando de ovnis o de fantasmas que son fenómenos fugaces. Aquí estamos ante artefactos permanentes, accesibles, susceptibles de ser analizados, medidos y examinados todo el tiempo que se quiera.

Creíamos, por tanto, que era necesaria una puesta al día. Los OOPARTS más famosos eran calificados así en virtud de autores como Däniken, Kolosimo, Berlitz, etc. Es decir, por libros que tienen cuarenta años a sus espaldas y de los cuales, autores más recientes han bebido y copiado sin piedad ni crítica una vez tras otra.

Lo que nosotros vimos es que se han efectuado muchos estudios posteriormente y se han aclarado buena parte o totalmente los misterios que encerraban la inmensa mayoría de los OOPARTS más famosos.

En segundo lugar, quisimos reformular el concepto de OOPARTS ofreciendo una serie de objetos del pasado lejano absolutamente sorprendentes y extraordinarios porque están sirviendo de inspiración a investigadores actuales para hacer ciencia de vanguardia. Tecnologías y técnicas de hace cientos e incluso miles de años que son fuentes de saber e innovación para el siglo XXI.

logo hdnhDesde que tenemos uso de razón, hemos mirado a las estrellas y en respuesta a preguntas difíciles hemos “inventado” deidades para dar razón a nuestras vidas. Las religiones, en su amplio contexto, nos han servido para suplir nuestras carencias filosóficas y científicas. No tardamos mucho en unir religiones y poder, como herramienta de control social de los mandamases de turno. Hoy día, en Oriente, podemos ver buenos ejemplos de teocracias que impiden el avance de las sociedades y ponen en peligro a Occidente. ¿Estamos abocados a una guerra sin fin?

El futuro no está escrito en las estrellas, así que será lo que queremos que sea. La guerra ha tenido diferentes funciones a lo largo de la historia. A veces, ha funcionado como una forma de cemento social, cohesionando pueblos. En otras ocasiones, ha sido una auténtica industria y negocio. Que las guerras continúen o no, dependerá del sentido que queramos darles. Si encontramos un sustituto mejor que cumpla con la misma función, habremos dado un buen paso para acabar con ellas. Por ejemplo, en la actualidad y para muchos países, las guerras propias son un mal negocio (no así las ajenas), lo que ha eliminado su amenaza en el horizonte de esas sociedades.

logo hdnhUn tema que siempre está de actualidad, la Síndone de Turín. Cierto es que es un icono del cristianismo, pero no faltan las sombras respecto a ella. ¿No es osado aventurar que realmente cubrió el cuerpo del nazareno?, o por el contrario y haciendo un esfuerzo de fe ¿hay un alto porcentaje de que sea auténtica?

Los judíos no creían en las reliquias. Es más, sentían por ellas absoluta indiferencia cuando no aversión. Sería caer en idolatría según la ley de Moisés. Y si, además, esas reliquias habían tocado a un cadáver y tenían sangre, directamente, implicaba contaminarse, lo que conllevaba realizar una serie de rituales para purificarse por haber entrado en contacto con algo tan impuro. Jesús era judío y sus seguidores también. Así que no tiene demasiado sentido creer que pudieran dar valor a una reliquia sanguinolenta de su líder. Este, además, vino a revitalizar la ley de Moisés, no a contravenirla. Y, en última instancia, Jesús anunció su venida inmediatamente. Por lo tanto, ¿qué sentido tenía recopilar recuerdos suyos para mantener viva su memoria cuando su llegada estaba tan cerca?

laberintoEl culto a las reliquias surgió cuando el cristianismo se abrió al mundo pagano. Griegos y romanos sí que tenían reliquias en sus templos.

Por otro lado, como la llegada del mesías se fue dilatando en el tiempo, hubo que llenar ese vacío emocional y temporal mediante objetos que reforzaran su presencia física más allá del recuerdo de sus enseñanzas.

Por todo lo anterior y dicho tan sucintamente, para mí, la Sábana Santa es un misterio medieval, no un objeto arqueológico del siglo I.

logo hdnhEl Archivo Secreto Vaticano y la Biblioteca homónima. Escudriñar entre tanto legajo nos recuerda a la desclasificación masiva de documentos, no hay por donde empezar… Cuéntenos algún descubrimiento relevante en sus diferentes estancias en Roma…

El Archivo Secreto Vaticano es como un archivo histórico cualquiera para el historiador. Se consulta de la misma forma y con las mismas limitaciones de acceso a los fondos. En eso no hay ningún misterio. En mi caso, a través de su consulta accedí a ciertos documentos inéditos sobre los templarios en el suroeste de Salamanca. Una información relevante para determinar su presencia allí donde los datos eran muy escasos o, directamente, basados en la leyenda y tradición popular.

logo hdnhHistoriador ortodoxo nos consta que lo es. Ha desmontado más de un mito con argumentos de peso. No obstante, también “le tira” el lado más oscuro de la heterodoxia, lo inexplicable. Imagino que la curiosidad innata en vd. es un factor importante ¿a qué edad empezó a aficionarse a estos temas?

Con trece o catorce años, tras ver los programas del Dr. Jiménez del Oso y sus viajes por América. Eso despertó mi vocación. Recuerdo que, como no tenía vídeo, grababa los programas acercando el micrófono de un radiocassette al altavoz de la televisión. Luego, transcribía a máquina lo que allí se decía y lo completaba con otras fuentes como enciclopedias y diccionarios. Todavía conservo algunos de esos “informes” sobre las grandes pirámides, Chavín de Huántar, la Atlántida, etc. Curiosamente, me enteré tiempo después de que otros compañeros divulgadores de estos temas hacían lo mismo. Me temo que me estoy haciendo muy mayor…

atlantida de platonlogo hdnh“La Atlántida de Platón ni está ni se le espera: no existe”, esto es un titular suyo… Pero, ¿antes de nuestra humanidad hubo otras de las cuales no tenemos el más mínimo vestigio arqueológico?

No hemos sido la única humanidad, eso ya está claro. Hubo neandertales, Homo Erectus, etc. etc. que se extinguieron. Y que estemos aquí es un auténtico milagro que en gran parte debemos agradecer a que un meteorito impactara sobre el Yucatán y terminara con los dinosaurios. Esa extinción despejó el camino a los diminutos mamíferos que entonces había en la Tierra.

Pero sé que me preguntas por la posibilidad de que existiera una suerte de “civilización madre” anterior a las conocidas y que alcanzó un alto nivel de desarrollo para, luego, sucumbir prácticamente sin dejar rastro. Existen muchas leyendas y mitologías al respecto en diferentes lugares del mundo, pero no está claro que todas se refieran a lo mismo ni lo sitúen en el mismo momento temporal. Más bien, vistos esos relatos al detalle y en su contexto cultural, parecen aludir a sucesos muy diferentes entre sí.

De momento, el registro arqueológico mayoritario no respalda la idea de una civilización madre. Y te aseguro que la prehistoria no tiene ningún complejo en reformularse y revisarse. De hecho, constantemente está en revisión en función de los nuevos hallazgos como vemos por los titulares de prensa, por ejemplo. Así que, si se hacen descubrimientos de calidad que cambien nuestra visión de la prehistoria, tengo la confianza de que no se ocultarán y entrarán en el debate académico como ahora se debate sobre nuevas especies de antepasados humanos identificadas a través de restos paleoantropológicos o el análisis genético.

Imágenes: Misterios que nunca debieron serlo, Flickr

Comentarios3 comentarios

  1. Más o menos te comentaba lo siguiente:
    En primer lugar, mis felicitaciones al entrevistador y al entrevistado.
    En segundo lugar, una apreciación personal mía sobre algo que comenta el entrevistado: coincido totalmente con su criterio cuando señala que la Edad Media no es una época oscura. Eso sería una simplificación excesiva de nada menos que mil años de historia. Junto a momentos oscuros, donde impera la barbarie, las invasiones, la guerra (como la de los 100 años), la crisis económica y demográfica y las epidemias devastadoras, nos encontramos con otras épocas llenas de luz y progreso, épocas de renacimiento urbano y mercantil, ferias y mercados, arte gótico y luminoso en las ciudades, incremento demográfico, etc. Intentar resumir mil años de historia con un adjetivo es algo realmente osado y falso.
    Esperemos que ahora el comentario aparezca.
    Lo copiaré no obstante.
    Un saludo, Félix.

    • Ciertamente, Cayetano. Como dice Juan José y tú en el comentario es una aberración resumir diez siglos con un epíteto tan a la ligera. Buena culpa la tuvieron los señores de la Ilustración que, con sus luces, eclipsaron buena parte de lo anterior para destacar el tiempo en el que vivían. Hubo mucho, y bueno también -guerras aparte-, en la Edad Media.
      Saludos!

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