El primer metro, la conquista del subsuelo

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¿Qué sería hoy en día si las grandes urbes mundiales carecieran de Metro? Sería el caos más absoluto… El Metro de Londres fue el primer ferrocarril subterráneo del mundo, una aventura pionera que cambiaría para siempre la vida urbana. En 1845 cuando Charles Pearson presentó su idea por primera vez, Londres era una ciudad que se convertía a pasos agigantados en metrópolis, aunque fue tachado de “loco” por tan descabellada idea. En cincuenta años, la ciudad había pasado de un millón de habitantes a los dos millones y medio y la capital no estaba preparada para esta “avalancha” humana…
Las calles no eran lo bastante anchas para todos. Carretas y carruajes de tracción animal, todos ellos lentísimos, colapsaban el tráfico y dejaban tras de sí unos tres millones de toneladas anuales de excrementos de caballo. Es cierto que los trenes funcionaban desde 1830, pero permitir que cruzaran la ciudad implicaría derribar demasiadas casas, así que las líneas terminaban en las afueras…
Durante diez años, nuestro personaje presentó un proyecto tras otro que la Cámara de los Comunes acogió primero con hilaridad; después con escepticismo y, finalmente, tuvieron que rendirse ante la evidencia porque cada día hacían cola 200,000 personas para entrar en la City. La idea de agujerear el suelo para poner trenes ya no parecía tan descabellada, aunque el mayor problema era el encontrar financiación. Nadie estaba dispuesto a arriesgar sus ahorros…
Tras conseguir la financiación y varias expropiaciones en los barrios humildes de la capital (los barrios ricos no podían ni tocarse por verse arriesgado a las demandas judiciales),  se consiguió construir la primera línea. Por más que The Times cantara las ventajas del aire libre y vaticinara que nadie en su sano juicio iba a preferir el “nauseabundo subsuelo”, el nuevo ferrocarril fue un éxito rotundo, aunque Pearson, fallecido un año antes, no pudo ver concluida su obra y por ende no estaba en la inaguración. Cosas de la vida…
Cuarenta mil personas se agolparon el día de la inaguración, y se agotaron las entradas de primera, segunda y tercera clase. Este nuevo medio de transporte facilitó que muchas familias obreras pudieran mudarse a barrios colindantes con la ciudad, donde el suelo era más barato y podían permitirse casas de dos habitaciones e incluso algo de ocio…
Así que la ciudad fue creciendo al ritmo que marcaba el Metro -y no al revés, como dictaría la razón- y trayectos que antes ocupaban horas se convertían en veinte minutos gracias al “milagro” de ese tren subterráneo.
También tuvo su utilidad durante la I Guerra Mundial, donde se utilizó por primera vez para protegerse de los ataques de los zepelines. Pero fue en la segunda cuando su uso se masificó, a raíz del Blitz (los bombardeos relámpago de la Alemania nazi). Incluso el primer ministro Winston Churchill instaló temporalmente su gabinete de guerra en la estación de Down Street. Las estaciones más profundas eran las más seguras, pero había demasiada gente, así que en marzo de 1943, un alud humano en las escaleras de una de ellas se saldó con 173 muertos…
Pero dos guerras mundiales y la popularización del automóvil frenaron para siempre su expansión. En los últimos cien años solo se han añadido dos nuevas rutas a la red, así que el mapa del Metro de Londres sigue prácticamente igual que a principios del siglo XX…
Hoy el Metro pertenece a la empresa pública Transport for London, que ha privatizado las tareas de mantenimiento, aunque mantiene el control sobre la venta de billetes. Los habitantes de Londres hace tiempo que perdieron la capacidad de asombrarse ante el prodigio de los viajes subterráneos, pero el legado de los victorianos no cayó en saco roto. La forma de vida que inventaron se extendió por medio planeta…
Monográfico: The Golden Years of the Metropolitan Railway
London Transport Museum

Comentarios33 comentarios

  1. De ahora en adelante diré: “tienes más paciencia que Charles Pearson”. Eso es perseverar. Una pena que no viera su tren subterráneo en marcha.
    Muy buena tu entrada Félix. Siempre aprendo cosas nuevas en tu casa.

    Un beso paisano.Ya va haciendo fresquito en tierras cordobesas.

  2. Felix, hay que quitarse el sombrero delante de este Pearson, un tipo bien atrevido.

    No se que pasa con los ingleses, que son los primeros en todo…

    Una maravilla de entrada.

    Un abrazo.

  3. Con que nadie en su sano juicio iba a preferir el “nauseabundo subsuelo”…
    Que sería ahora sin él para millones de personas a la hora de ir al trabajo,menudo caos
    Un adelantado para su época este hombre.
    Siempre aprendemos algo nuevo aquí.
    Muy buena Felix.
    Un beso

  4. Menos mal que le hicieron caso a Pearson, que no solo solucinó el problema, que veía venir en Londres, si no en el mundo entero.
    Estupendo post y me voy sabiendo una cosa más
    Besos
    y gracias
    Nela

  5. Un simple plano de metro y puedes recorrer, y conocer, cualquier ciudad del mundo sin ningún problema.
    En Zaragoza se “estudio” poner el metro o volver al antiguo tranvía… ganó el tranvía y ahora deberemos aprender a conducir con un mastodonte de hierro a tu lado.

    Un abrazo magister.

  6. Imagínate que dentro de unos años (y la idea parece descabellada ahora pero no lo será tanto en un futuro) se acabase el espacio terrestre para construir pisos. ¿Se construirán en otros planetas? ¿Bajo tierra? ¿Serán rascacielos volantes?

    Lo mismo le pàsaría a este hombre que inventó un tren bajo el suelo, nauseabundo, sí, pero útil.

    Saludos

  7. @Elena
    Los pioneros siempre fueron personas con visión de futuro, pero siempre encontraron piedras en el camino. Gracias a tí.

    Un beso, paisana. Ya me van poniendo al día del fresquibiri que va llegando por la ciudad de la Mezquita 🙂

  8. @Javier
    Facilita recorrer Paris, Moscú, New York o México D.F. por citar algunos. De otra forma sería imposible. Pienso que Zaragoza necesita un Metro. De hecho, en Sevilla se colocaron tranvías (con diseño vanguardista, eso sí) y no solucionaron problema alguno. El Metro se lleva la palma…

    Un abrazo, maestro

  9. @PEDROHUELVA
    El Metro de Londres no es el más grande, ni el más largo, ni siquiera el más bonito, pero fue el pionero.
    De quitarse el sombrero el Metro de Moscú, todo un museo bajo tierra, por no hablar de las maravillas del Metro parisino. Me quedo con el moscovita, del cual ya nos entregaste retazos en tu blog querido amigo.

    Un abrazo, experto cocinero 🙂

  10. Siempre se aprende y he encontrado el post muy interesante. Yo estaba convencida de que era el Metro de Budapest (en húngaro: budapesti metró) el primero y ahora me entero que es el segundo sistema de metro subterráneo más antiguo del mundo. Su su histórica Línea 1 (que data de 1896)ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad en 2002.
    Conozco el de Londres y la verdad que esta un poco viejito, pero es muy puntual y va muy de prisa.
    Y no hay que olvidar el de Madrid:)
    Ahora que está supermodernizado.
    Un beso y buen finde

  11. Según un dicho popular, el burro no hace el amor por guapo, sino por insistente.
    Eso le pasó a Pearson. Qué pena que no pudiera ver hecho realidad su sueño de transporte subterráneo.

    Un abrazo.

  12. Como muchos inventos que hoy nos parecen imprescindibles, en sus comienzos tuvieron detractores.
    ¿Qué sería hoy día Madrid, Barcelona u otra ciudad grande sin metro?

    Siempre tratas temas interesantes.
    Enhorabuena por mantener esta línea inteligiente y hasta didáctica en tu blog.

    Un beso.

  13. Me encanta viajar Felix aunque sea en el metro.
    Un post muy cultural y realmente no sabia que estos Ingleses fueran los primeros. Menos mal que alguién se le ocurrió utilizar el subsuelo para algo tan importante como el transporte. Aunque viajemos muchas veces como sardinas en lata:)
    Un abrazo y buena semana

  14. Magnifica entrada Felix, la de cosas que aprendo contigo.
    Curioso que nadie quisiera escuchar al Sr. Persson y adonde a llegado su invento.
    Lo que no veremos nunca en nuestra tierra es una línea de metro, porque en nuestro subsuelo existe otra ciudad que sale a la superficie solo escarbando con las manos y esos restos están súper protegidos.
    Un abrazo paisano y feliz semana.

  15. @CORDOBESA
    Las ideas revolucionarias siempre son mal acogidas en sus inicios, y esta no iba a ser menos por la grandiosidad y dificultad de la misma. Acuerdate cuando levantaron el Bulevar del Gran Capitán bajo el mandato de Julio Anguita (por no citar otras catas). ¡Ala¡ a taparlo de nuevo…

    Un abrazo, paisana. Feliz semana.

  16. “Tras conseguir la financiación y varias expropiaciones en los barrios humildes de la capital (los barrios ricos no podían ni tocarse por verse arriesgado a las demandas judiciales)”

    ¿Por qué será que esa frase no nos ha causado asombro a ninguno? será por la costumbre.

    El metro fue un gran avance en las grandes ciudades aunque sinceramente me pierdo cuando tengo que ir a Madrid y coger el metro, soy bastante patoso en cuestión de transporte jeje

    Abrazos!!!

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