¿Desde cuando tomamos café?

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Con cada taza de café que tomamos, nos tenemos que acordar -no tiene porqué- del origen de esta bebida que para tantos es imprescindible. La primera vez que se obtuvo en la historia fue debido a una fruta del desierto de Yemen. La leyenda dice que un pastor se dió cuenta del extraño comportamiento de sus cabras despúes de haber comido las frutas y las hojas de cierto arbusto. Las cabras estaban saltando alegremente, muy excitadas y llenas de energía. El arbusto del que pensó que sus cabras habían comido tenía unas frutas parecidas a las cerezas. Entonces decidió probar las hojas del arbusto y un rato después se sintió lleno de energía al igual que sus cabras…

Los míticos sufíes del Yemen fueron los primeros en tostar las semillas y convertirlas en una bebida. Les ayudaba a mantenerse despiertos durante las largas horas de oración. Se extendió hasta Etiopía (donde fue prohibido por la iglesia etíope) y luego al mundo árabe. Ya en el siglo XV, La Meca estaba llena de lugares donde tomar café..
La costumbre se extendió al resto de Europa en el siglo XVII. Una de las primeras Casas de Café se estableció en Oxford -Inglaterra- y fue abierta por un tal Jacob, un turco judío, en 1650. Su café fue descrito como “una bebida simple e inocente, para las almas melancólicas…”.

Comenzó a hacerse popular entre los estudiantes, ya que les agudizaba la mente en lugar de estar “embotados” por el alcohol. Sin duda era un mejor solución para mantenerse despierto. Las Casas de Café comenzaron a convertirse en lugares de encuentro y debate. Incluso la Bolsa de Londres comenzó su andadura en un Café. Pero también tenía sus detractores. La elaboración y la demanda de cerveza comenzó a caer en picado. En 1674, un grupo de taberneros proclamó ante la caída de las ventas de alcohol: “El café convierte a un hombre en estéril, esas bayas importadas traerán nuestra perdición…”.

Durante siglos, Arabia controlaba la industria del café hasta que (según cuenta la leyenda) un peregrino de la Meca llevó de contrabando semillas a la India y dio comienzo a una revolución agrícola en aquel país. Los holandeses también se hicieron con unas plantas de sus colonias en Indonesia, de manera que Europa pronto tuvo nuevas fuentes más baratas de granos de café. Hoy por hoy, esta bebida se cultiva en más de 70 países y es la segunda materia prima en volumen de importaciones después del petróleo.
El café más caro del mundo proviene de los excrementos de la civeta de palmera asiática, un gato pequeño al que le encanta comer las semillas del café. Solo las digiere parcialmente, y en sus excrementos se encuentran prácticamente intactas. Los excrementos se lavan y las semillas se venden a precios desorbitantes. El proceso de digestión parcial se supone que le da un sabor almizclado maravilloso.

Para aquel que sea bebedor habitual de café, el beberlo sólo aliviará los síntomas de la abstinencia de cafeína. Pero si no es bebedor habitual y toma un expresso doble estará mucho más alerta e incluso puede que se vaya a bailar porque no podrá conciliar el sueño en toda la noche. Los efectos de la cafeína suelen durar entre dos y tres horas, a pesar de que se puede extender a cuatro o cinco horas, dependiendo del metabolismo de cada uno.

Una taza de café de filtro contiene aproximadamente tres veces más cafeína que una taza de té de hojas secas, aunque el té tiene una mayor proporción de cafeína por peso que los granos de café. Cuanto mayor sea la temperatura del agua, mayor es la cafeína extraída a partir de las semillas o las hojas. Y a todo esto, me voy a tomar uno que ya es la hora…

Comentarios89 comentarios

  1. Hola cielo, me parece este un post breve pero ilustrativo sobre el origen y mitos sobre el café. Es que no nos ponemos a pensar todo lo que hay detrás de esa tacita que bebemos cada mañana (y a lo largo del día).
    Para mi es una de las bebidas más sublimes, disfrutables e inspiradoras que hay.
    Miles de besillos maorís para ti

    p.d. Ve pidiéndo mi expresso cortado doble, plis.

  2. Hola mi querido Felix, me encanta el café. Sabía de su origen pero no tenía conocimientos tan exhaustivos. Anda que lo de los excrementos de la civeta de palmera asiática que pasada. El café de Colombia que tuve la suerte de degustar in situ mucho tiempo es el que más me gusta. Pero si te digo la verdad estaría encantada de tomarme un Nesspreso con George Cluny o contigo:)
    Una entrada estupenda y con mucho aroma…
    Un beso y una buena semana para ti

  3. Al fin y al cabo, una droga a la que nos hemos acostumbrado. “una bebida simple e inocente, para las almas melancólicas…” uy, yo creo que cualquier cosa menos eso. Y lo dice un cafetero irredento.
    Un abrazo, Felix

  4. Tania…

    Como tantas cosas habituales que no nos preguntamos su origen. Son tan cotidianas que pensamos que estuvieron ahí siempre. Cuando encendemos el interruptor de la luz damos por hecho que se ilumina la instacia y no le damos valor, y todo tiene una Historia detrás, hasta el utensilio o bebida más habitual.
    Sin duda es una bebida que posees las características que has citado. Ya está pedido, yo tomaré un capuchino…

    Besos maorís para ti.

  5. Katy…

    Eso de los excrementos es como los perfumenes caros, que bien sabes que algunos se obtienen de esa “materia prima”. Que vamos a decir del café de Colombia que no se haya dicho ya, que es una exquisitez. Sobre lo de tomar el nexpresso creo que entre George Cloony y yo lo tienes bien fácil, jaja, tiene bastante más encanto que yo.

    Besos aromáticos y feliz semana.

  6. Me encanta entrar en casa y oler a café recién hecho, como que se hace el hogar más acogedor.
    Me pregunto quien sería al que se le ocurrió buscar entre los excrementos de la civeta los
    granos de café.No creo que fuese el mismo que lo comercializó.

    Un gran abrazo.

  7. Xibeliuss…

    Efectivamente, no deja de ser una droga porque crea adicción (a menor escala que otras, claro). Esa frase que citas fue obra de los taberneros para intentar desacreditar lo que se le venía encima, mi estimado cafetero irredento.

    Un fuerte abrazo.

  8. LA CASERA…

    Pero no tiene ni punto de comparación con tu coqueta casa en la que sirves cafés y pucheros con gran hospitalidad. No obstante, gracias por el inmerecido piropo amiga.

    Un besito

  9. Marisa…

    La verdad es que es un placer entrar en casa y oler a café recien hecho, reaviva el alma. A mi, además de ese olor me gusta mucho el olor a lejía, a limpieza pues. Pues al que se le ocurrio supongo que sería porque no tenia otra cosa a mano, y cuando el ingenio se agudiza y no se tienen escrúpulos, pues…

    Un fuerte abrazo

  10. ¡Madre mía la de cosas que aprende una en este blog!
    A mí me gusta mucho el café, beberlo y olerlo. Aunque no me gusta muy negro, lo prefiero con mucha leche, y me da igual frío que caliente.

    Si quedas con Katy para tomar un café, me apunto, jeje.

    Un beso paisano.

  11. Elena…

    Ni que fuera esto el libro gordo de Petete, jaja. Gracias. Yo prefiero café con leche y capuchinno con nata encima y virutitas de cholate, y siempre bien caliente.
    Bien, ya está confirmada la presencia de mi querida Tania, de George Cloony, de Katy, y de Elena. Habrá que concretar día y hora 🙂

    Un beso paisana

  12. elisa…lichazul ….

    La verdad es como bien dices amiga, no hay nada como un café bien calentito al calor del hogar mientras ves por la ventana como cae la lluvia. Es muy reconfortante.

    Un abrazo de paz para ti¡

  13. Mmmm ¿Qué haría yo sin café (con leche)? ¡Y qué aroma cuando pones la cafetera!! ¡Qué buen descubrimiento!
    No entiendo que los ingleses prefieran té.

  14. Yo no empiezo a “funcionar” hasta que no me tomo mi dosis de cafeína diaria, y es que nada más despertar voy sonámbula hasta la cafetera, gran amiga y compañera que me permite inspirarme para contar relatos desde el lejano oriente. Adoro a mi cafetera.
    Besotes, Félix.

  15. Hola Felix!! Hoy me levanté y cuando me acerqué a la compu sentí el riquísimo olor del cafecito y no puedo resistirme, me metí directamente a tu blog. Jajaja. Soy muy tomadora de café, me encanta, especialmente el de Colombia. El de excremento no lo probé, espero probarlo, pero ojalá no me digan de donde lo obtuvieron. Me encantó la entrada, COMO SIEMPRE AMIGO. Menos mal que las cabras mostraron su alegría sino estaríamos tomando un cafecito?
    Besosssssss

  16. Adoro el café, y por motivos médicos ahora debo evitarlo, pero es una droga adictiva, con ese aroma increible y ese sabor que se adhiere al paladar…Y si es un café colombiano mmm aunque mis hermanos brasileños tienen uno muy increible también.
    Un abrazo.

  17. mhhhh yomi yomi, tomando una taza de café y leyendo sus orígenes, me encanta esta bebida, sobre todo por las mañanas después de levantarse, un trago de café nos hace despertar y sentirnos revitalizados, alguien gusta un trago???? Gracias, muy intesante…

  18. Me preguntaba cómo llegó a Sudamérica (el de Colombia tiene fama mundial).
    Otra cosa es el que se come el gatito… mientras no sepas de dónde viene.

    Un saludo

  19. Coño.

    había leído, ¿ cuando tomamos café ? y raudo respondí, cuando quieras.

    Bueno yo tomare un expreso tipo veneciano, con dos de azúcar, aunque cueste 5 euracos, como en la isla.

    un saludo,

    sigue lloviendo, pronto te complazco.

  20. mmmmmmmmmm Café, con lo cafetera que soy yo…. no podría vivir sin él! Desde luego me has descubierto cosicas sobre está bebida que me tiene enganchadisima… mmmm que rico!
    Un beso…

  21. Bueno, con respecto a su pregunta, yo desde por la mañana, jijiiii.

    Ay monsieur, yo que pensaba que no podia vivir sin cafe, pero desde que he leido eso que dice usted de que hay cafe hecho con los excrementos de la civeta de palmera asiática, lo estoy reconsiderando. No se si pasarme al te!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

  22. Al rico cafelito… Ahora después de leerte me han entrado ganas de tomarme uno con la compi, pero las horas que son tiene que ser descafeinado, que no es café ni es na. Pero si no, no pego ojo.
    Un abrazo y te felicito por la entrada.

  23. Fran…

    Yo, al igual que tú, me quedo con un café con leche (que es el que aguanta mi cuerpo) antes que un té. ¡donde va a parar¡ El olor a café recién hecho es una gozada.

    Un abrazo

  24. Calistor…

    Gracias amigo. Los hay que no beben café, cafeteros a secas, y super-cafeteros. Yo estoy en el medio de la tabla (a todo esto, no tiene nada que ver con tu comentario, me fuí por peteneras, jeje). Bueno, es verdad, sin el café no podriamos vivir, es como el aire, jaja.

    Un fuerte abrazo

  25. Carolina…

    Yo tardo al menos una hora en tomar mi primer café, pero eso de ir sonámbula a la cafetera me suena de haber visto a mi hermana aún con los ojos cerrados preparándose uno. Celebro que adores a tu fiel, inseparable y amiga La Cafetera, al menos no te lleva la contraria y te da muchas satisfacciones :).

    Besotes

  26. Gabriela…

    Es que este post ¡olía a café¡ jajaja. Que decir de las virtudes del café de Colombia, especialmente por la altura en la que se planta el Cafeto, al igual que en la India y Ceilán. El de excrementos lo probaría sin ningún problema, seguro que cosas peores compramos en los supermercados y nos las comemos. Habría que ver a las cabras y el cabrero dando saltos, debió ser todo un espectáculo. Gracias por tus siempres amables palabras, amiga.

    Besosss

  27. Taty Cascada…

    Siento mucho que por esos problemillas médicos tengas que evitarlo. Así que te deseo una pronta recuperación para disfrutar de esta bebida espirituosa. También el café de Brasil tiene buena fama, muy cierto. Cuidate.

    Un abrazo

  28. Javier…

    Pues mira, yo me tomaría el del “gatito” sin problema, porque como ya apunte en otro comentario a buen seguro que nos comemos cosas peores que compramos en el super.
    He leido un Ensayo sobre como llegó el café a Colombia escrito por B.Diaz que me parece una fuente fiable y que te transcribo resumidamente:
    Existen muchas versiones del origen del café en Colombia. Algunas dicen que llegó vía Venezuela, mientras que otras especulan que provino de los países de Centro América. La versión más fuerte es la que describe el sacerdote Jose Gumilla en su libro “El Orinoco Ilustrado”. El padre Gumilla dice que la planta fue sembrada en Santa Teresa de Tabage, población fundada por la Misión Jesuita, localizada entre el río Meta y el río Orinoco.
    La riqueza Colombiana ayudó mucho al progreso y crecimiento del café, así como a la difusión del café a través del país, pero este solo fue uno de los elementos que hicieron a Colombia abarcar la producción de café al grado que tuvo desde 1800. El país estuvo buscando siempre un producto que pudiera proveer un nivel de ingresos para soportar la economía y ayudara a su desarrollo. Po otro lado el proceso del cafe ofreció la posibilidad de crear una linea de negocio prospera que podía crear muchos empleos.

    Un abrazo

  29. Felix…

    ah! dos pocillos de café bien calentitos… humeantes… un hogar a leños al rojo vivo… un ventanal al mar… y…
    a seguir soñando!!!

    gracias amigo querido… como siempre tus relatos nos entretienen e informan… y como siempre un gusto pasar por tu casa… lo que dije de tu casa desnuda… me refería al color… los tonos claros… desnudan la vista de las casas… por supuesto que la tuya se viste con tus bellas entradas y el afecto con que nos recibes a quienes te visitamos!!!
    en mi caso particular… por eso vuelvo siempre!!! te abrazo desde corazón amigo querido!!!

    hermosos días!!!

    beso!!!

  30. Pedro…

    O como se diga¡

    Es que tú te apuntas a un bombardeo, querido amigo. Te tocan las palmas y enseguida te arrancas. Recuerdo que en la plaza de San Marcos en Venecia, me “clavaron” diez euritos por un cafelito, eso si, el marco era incomparable.
    Espero con ilusión el post de la rana.

    Un fuerte abrazo

  31. La Dame Másque…

    No ha podido tener una respuesta más acertada, ha dado en el clavo madame. En sus reuniones oficiales de palacio no se que bebida serviran, supongo que el té es algo más sibarita, pero no huya del café, en el fondo no podría vivir sin él. Así que digale al servicio que no deje de tener en el almacén una buena provisión…

    A sus pies

    Bisous

  32. Jose Antonio…

    ¿y esa foto tuya del perfil? no adivino a ver lo que es, supongo que será un cambio de look. Al respecto de tu pregunta, aquí opina todo el que quiera, y tu no ibas a ser una excepción, todo lo contrario, estás en el top five de comentaristas.

    Un abrazo

  33. Ursula…

    Querida amiga, tal y como lo describes ese café debe ser una gozada. Muchísimas gracias por tus amables y afectuosas palabras.
    Recibe un recíproco abrazo.

    Feliz semana¡

    Besos¡

  34. Una vez pregunté a un mejicano que por qué le decían café al color marrón, si sus bayas pueden ser verdes, naranjas, rojas, marrones o negras. Él me respondió: “Es que la caca siempre es de color marrón”.
    A modo de anécdota y como complemento tuyo.

  35. bixen…

    Pues es cierto, las bayas pueden ser de los colores que citas, supongo que no le preguntaste al mexicano apropiado o que efectivamente sea así. Otra vez que me dejas “colgando” jaja.

    Un abrazo

  36. Poca gente, conozco yo, que no tome su taza o tazita al día, porque los que no soportan la cafeína procuran tomarlo descafeinado.
    Pero mejor café, café con una buena espuma de esa que forma bigote al beberlo……..todo un placer.
    Ya había oído hablar del tema ese de los gatos. ¡¡ cuántas cosas tomaremos producidas de manera similar y ni nos enteramos !!. Lo mejor es, está bueno, pues se come, ¡ qué más da!. Hay un refrán que dice : mierda que no mata engorda, jajajja.
    Saludos

  37. Que buena entrada¡ interesantísima. Gracias por esta buena exposición. Interesante los orígenes del famoso café. Yo soy de los que tomo uno al día…mas nó. Saludos cordiales.

  38. Felix, qué buena entrada. Sobre lo que dices del efecto de dos a tres horas que produce el café, te diré que es de esa duración, pero a partir de hora y media o dos que lo has tomado. O sea cuando la cafeína ha pasado a la sangre, que es cuando hace efecto.

    Excelente post, de verdad. Un beso.

  39. Ignorante de mí, pensaba que el café vino a Europa procedente de América. Gracias por abrirme los ojos.
    Lo malo de haber leído esta entrada, es que ahora me apetece muchísimo tomarme un café, pero es que no son horas.

    Muy interesante, Félix. Como siempre.

    Un abrazo.

  40. Me encanta pasarme por tu blog y las historias que nos traes y hoy tengo que decirte que has ampliado mis conocimientos sobre esa bebida que me acompaña a lo largo del día.

    Tomo demasiados y eso esta repercutiendo en mi sueño, reduciré la dosis.

    Gracias por una entrada magnífica.

    bicos meigos

  41. que mejor que enterarme de donde nació esta bebida.
    Me encanta el café sobre todo tomarlo mirando la lluvia…siento que es mágico; y otras tomarlo para no quedarme dormida estudiando.

    un gusto pasar por tu blog.

  42. Esperanza…

    Estoy de acuerdo contigo, con espumita (que te forme bigote,jeje). ¡Mierda que no mata, engorda¡jajaja,es bueno, vete tú a saber lo que comemos a lo largo del día de donde vendrá. Nos comemos la carne y por allí pasa de todo, porque una caquita iba a ser menos?

    Un beso, espero que vaya todo bien.

  43. Meg…

    Tienes más razón que un santo (una santa en este caso), los efectos del café comienzan a notarse cuando este entra en la sangre. Pero a mi, particularmente, le doy el primer sorbo y ya estoy con los ojos como platos, jaja. Gracias por tus siempre amables palabras.

    Un beso

  44. Perikiyo…

    Ayer cuando dejaste el comentario no eran horas, no, pero ahora que te respondo si te puedes tomar uno a mi salud¡ A Sudamérica llegó de Oriente pasando por Europa.

    Un fuerte abrazo.

  45. Meiguiña…

    Gracias mil porque se que me aprecias y me dan alegría tus palabras, amiga. Yo soy también de los que luego tengo los ojos como platos y me cuesta conciliar el sueño. En fin, que le vamos a hacer¡
    Todo sea por la causa…

    Bicos meigos

  46. Lorena Chavarria…

    El placer de que pases por aquí es mio querida amiga. Tienes razón, unas veces se toma por placer y otras por mantenerse en vigilia, pero al fin y al cabo lo tomamos :)…

    Gracias y un fuerte abrazo

  47. Y… Después de leer este articulo es imposible no ir por un café… jaja

    Había cosas que no sabía, como que por culpa del café cayó la venta de cerveza… Eso no lo esperaba…

    En cuanto al café que sacan de los excrementos del gato… XD No se si viste The Bucket List (Antes de Partir) Hay una muy buena escena en realación a esta información (no cuento más para no hacer spoiler)

    En fin, muy buena info…

    Saludos!!

  48. La verdad es que me encanta tomar café, y si es en buena compañía, con una charla agradable, pues mejor. Pero me gusta más venir por tu casita y que me ilustres con esas historias de nuestra historia.

    Un besazo Félix.

    P.D. Me gusta tu nueva foto de perfil.

  49. Hola amigo Felix; primero darte las gracias por las palabras dejadas en el comentario en mi blog.

    Ahora que te voy a decir del café, de el sólamente me gusta el olor lo demás no debo tomarlo porque me impide dormir, que por ese motivo ni una coca cola, que no es aconsejable de ninguna manera pero lo tengo comprobado.

    Así que lo mio son todo a base de tisanas de las finas hierbas que continuamente alterno, hace un momento para merendar me he tomado un Rooibos y de ese modo estoy super tranquilita, ya que dormir todo lo que quiera y más, el ir haciendome adulta no me lo altera para nada.

    Un abrazo y un beso de esta que te ha visitado

    María del Carmen

  50. Hola Felix

    Todas las mañanas me estoy empezando el día con una taza de café turco; con mis amigos 🙂

    * Una taza de café turco después de la comida
    * Una taza de café turco después de la cena; con mi madre y padre 🙂

    Puedo saltar como una cabra durante el día jajajaaa

    Café conversación, café amistad,
    El café el amor, El café es bella

    Muchos Besos 🙂

  51. Memiliano…

    A mi me ocurrió igual estimado amigo… Y es que los taberneros se pusieron como “fieras” al ver que muchos dejaron la cerveza para pasarse al café. Normal que estuvieran cabreados. Pero la cerveza siempre será la cerveza, hay lugar para todo. Pues no vi la película, asi que te agradezco la información.

    Un abrazo

  52. Anita…

    El café a solas sienta muy bien, pero mucho mejor en agradable compañia, no tiene parangón. Sabes que me encanta que te des un paseo por aquí cuando el tiempo te lo permite querida amiga. Gracias por tus palabras.

    Un besazo

  53. Maria del Carmen…

    No hay de que, amiga. Me gustan mucho las letras que dejas los viernes, alegran el fin de semana con tu buena pluma. Es normal lo que me dices, porque las gatas no deben tomar ese tipo de cosas :). Y bueno, el sustituto que te has buscado tampoco está mal, no…

    Un abrazo

  54. DESEO…

    jajaja, jolín con el café turco ¡como te gusta, eh¡ El café en grata compañia, sea amistad, coloquio, o cualquier excusa siempre es agradable.

    Muchos besos
    ¡y no des tantos saltos¡)

  55. Mejor desde cuando dejé de tomarlo.
    Y aunque cueste trabajo creerlo fue exactamente un 25 de abril de 1974. El día anterior había pasado el Guadiana en la canoa desde Ayamonte y en un almacén de Vila Real de Santo Antonio compre diez paquetes de ” Cafè Camponesa das colonias ultramarinas” (recuerdo hasta el mas mínimo detalle como si hubiera ocurrido hoy mismo). Dado que llevaba mi Seat 127 recién comprado, introduje extendidos los paquetes camuflados bajo la alfombrilla del portaequipaje para evitar la inspección de la policía en la aduana de Ayamonte.
    Como tenía tiempo libre decidí pernoctar en Portugal, así que pasé la tarde del 24 zascandileando por las calles comerciales de Vila Real. Acostumbrado como estaba a cargar café y vino de Oporto de vez en cuando, noté un ambiente distinto a otras ocasiones. Así que cené la consabida cataplana y después de tomar un autentico ron de caña de azúcar (un exotismo en España por aquel entonces) me fui a dormir, no sin extrañarme del silencio y la soledad de las calles comerciales tan bulliciosas a esas horas en otros viajes anteriores.
    En la habitación de la pensión me desperté en plena madrugada con una sensación extraña, por un sonido que no lograba identificar.
    Ya me fue imposible conciliar el sueño, pero con las primeras luces del alba, me levanté y avisé en la recepción para que me preparasen la cuenta.
    Salí a la “rua” pero no encontré ningún bar abierto, aunque si pide observar grupos de personas en las calles formando corrillos.
    Regresé a la pensión y tome café que me preparó Doña Almerinda, la patrona a la que ya conocía de otras veces, siendo la primera persona que me puso sobreaviso de una gran noticia, mientras por la radio se oía machacona una canción que la buena mujer me dijo que se titulaba Gràndola Vila Morena y que había suspirado por oírla algún día. La voz del locutor desde Radio Renascença alternaba con la canción anunciando lugares y acontecimientos que se iban desarrollando con rapidez a lo largo de todo el territorio portugués continental y de sus posesiones africanas y asiaticas.

    Grândola, vila morena
    Terra da fraternidade,
    O povo é quem mais ordena
    Dentro de ti, ó cidade
    Y creo -pensaba mientras iba tomando aquel buen café que me había preparado Doña Almerinda-, que el pueblo, el buen y sufrido pueblo portugués era desde aquel bello amanecer del 25 de abril de 1974, quien comenzaba a ordenar. Y sus fuerzas armadas, al son del desde entonces sempiterno “Grandola vila morena”, había tomado las calles, plazas y campos de los pueblos y ciudades de Portugal mezclando el sonido de las cadenas de los pacíficos carros de combate con el olor de los claveles, rojos, que reventaban en plena primavera.
    Con el regusto al café solo, bien cargado y aromático, me dirigí al puerto donde abordé, junto con mi 127, la barcaza que me dejó en la otra orilla, mi España. Viajaba solo, como pasajero del vetusto transbordador, en el que sería el último viaje por una temporada, dejando atrás un pueblo en la calle gritando de alegría…
    Un policía de la aduana ayamontina revisó durante eternos minutos mi pasaporte mientras otro miraba el portaequipaje. El café iba bien camuflado, pero me puse nervioso porque temía que el olor que salía del compartimento delatase lo que había traído de Portugal. Y no era precisamente el olor de torrefactado de mis paquetes de “ Cafè Camponesa das colonias ultramarinas”, que también, sino el olor que se me había impregnado en las calles de Vila Real de Santo Antonio, que venía pegado a mi corazón, y era nada mas y nada menos que el aroma reciente de la Libertad.
    El policía armada me entregó el pasaporte y me dirigió, quiero creer, una sonrisa y un simulado guiño de complicidad.
    Aquel fue el último café de verdad que consumí.
    Treinta y seis años ya que me pasé al nescafé…

  56. Jose Antonio…

    En la tercera línea ya supuse que citarias la revolución de los Claveles Rojos. Y es que tuviste la suerte de vivir en primera persona un canto y un éxito para la libertad de nuestro vecino pero tan alejado páis. Lo has relatado de una forma que me ha gustado mucho, parecía verte en la pensión tomando el café que con esmero te preparaba Doña Almerinda y tu regreso en la barcaza, no sin mirar hacía atras con cierta nostalgia y con la complicidad del gendarme. Me ha encantado amigo.

    Un abrazo

  57. Pues si que haces historia de la historia!!!

    salud, amor, besos y llega el dienro
    je

    Es que sin salud no tienes deseos de nada. Aunque cero que basta con el amor.

    Besos y amor
    je

  58. Sedemiuqse…

    Pues claro amiga, hablamos de Historia :). Primero la salud, luego el amor y luego el dinero por ese orden, coincido. Aunque dicen que el amor todo lo cura y en ocasiones es asi.

    Un beso

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