Inicio Edad Contemporánea Asi se contó……

Asi se contó……

Compartir
De nuevo volvemos con esta sección que me gusta tanto, y espero que a vosotros también. Está vez, nos retrotraemos al año 1912 y a la tragedia del hundimiento del Titanic. Todos sabemos lo que ocurrió, ya que se han derramado ríos y ríos de tinta sobre esta catástrofe, pero hoy os voy a dejar las declaraciones de algunos supervivientes. Publicado en el New York Times el 19 de abril de 1912.

TESTIMONIO DEL TELEGRAFISTA (Harold Bride)

De popa provenían las melodías que tocaba la banda. Era una canción de “ragtime”. No la conocía. Luego tocaron “Au-tum”… Me dirigí al extremo de la cubierta donde había visto un bote plegable, pero me quedé sorprendido al ver que un grupo de hombres no conseguía lanzarlo al mar (…) Me acerqué y justo cuando estaba ayudándolos vino una gran ola que inundo la cubierta. La ola arrastró el bote. Yo me había agarrado a la chumacera, así es que la ola también me arrastró. Acto seguido, me encontré dentro del bote, sin saber como había llegado allí (…)
El bote había caído invertido al agua. Recuerdo haberme percatado de que estaba empapado, y que pasara lo que pasara, no debía intentar respirar, y que estaba debajo del agua. Sabía que tenía que luchar para sobrevivir, y lo hice. De alguna manera logré salir de debajo del bote, y por fin me llegó el aire a los pulmones.

Había hombres a mi alrededor, centenares de hombres. El mar estaba repleto de naúfragos, cuyas vidas dependían de sus salvavidas. Pensé que debía alejarme del buque. Era un espectáculo impresionante. De la chimenea salían chispas y humo. Al parecer hubo una explosión, pero no oímos nada. Solo vimos el gran chorro de chispas. La proa del buque comenzó a hundirse lentamente, como un pato que sumerge la cabeza en el agua. Solo pensaba en alejarme para evitar caer atrapado por la succión. La banda continuaba tocando. Supongo que todos sus miembros se ahogaron. En ese momento tocaban “Au-tumm”. Nadé con todas mis fuerzas. Creo que me encontraba a 150 pies en el momento en que la popa del Titanic, que sobresalía en posición vertical, comenzó a hundirse.

(…) El buque continuó sumergiéndose lentamente, como al principio… Al cabo de un rato sentí ganas de hundirme también. Tenía mucho frío. Vi una embarcación cerca, y comencé a nadar con todas mis fuerzas. Debí realizar un gran esfuerzo. Ya estaba exhausto cuando alguien me extendió la mano y me subió a bordo. Era el bote plegable.
Me encontré con la misma gente que había intentado lanzarlo desde cubierta. Solo quedaba un pequeño espacio libre en el borde. Permanecí quieto, sin importarme lo que pudiera ocurrir. Un hombre se sentó encima de mis piernas (…) A nuestro alrededor se producía una escena terrible, el mar estaba lleno de hombres que nadaban y desaparecían bajo el agua.
Me quedé quieto donde estaba, con los pies retorcidos. Otros hombres se acercaron nadando a nuestro bote, pero nadie les tendió una mano. El bote, que seguía invertido, ya estaba sobrecargado, y comenzaba a hundirse. Al principio las olas me golpeaban en el cuerpo. Luego empezaron a pegar contra mi cabeza, de manera que solo podía respirar a ratos (…) Yo buscaba en el horizonte las luces de alguna embarcación, cuando de repente alguien dijo “¿No creen que deberíamos rezar?” (…) Había católicos, metodistas, un prebisteriano. Decidimos que lo más apropiado sería rezar el padrenuestro (…).
Una gente formidable nos salvó. Llegaron en otro bote, que estaba a plena capacidad, pero aún así se acercaron y nos subieron a todos a bordo. Vi unas luces a lo lejos e inmediatamente supe que un vapor venía a rescatarnos.
UN SUPERVIVIENTE (DAN BISHOP)
Comenzamos a tomar conciencia de nuestra situación cuando nos encontrábamos a más o menos una milla del Titanic. Fue entonces cuando vimos como las hileras de luces de cubierta se fueron inclinando poco a poco desde la proa. Lentamente, las filas de luces empezaron a apuntar hacia abajo, formando un creciente ángulo con el plano del mar. El buque se hundía tan lentamente que apenas nos percatábamos del cambio de posición de las luces de cubierta. Solo cada quince minutos se hacía perceptible la mayor inclinación del Titanic.
Al cabo de un par de horas, el buque comenzó a hundirse a un ritmo más rápido. Entonces se produjo una escena espantosa. La gente que aún quedaba a bordo se percató del grave peligro que corría. Cuando la parte delantera del barco comenzó a hundirse cada vez más rápido, (…) se produjo una rápida estampida de pasajeros en dirección a la popa. Fue como una ola.
Podíamos ver como la enorme masa oscura de pasajeros en el nivel de tercera clase se precipitaba a la parte trasera del buque, y de ahí subía a la cubierta. A una milla de distancia se distinguía todo, pues la noche era muy clara. Había una gran excitación a bordo (…).
Según parece, estas escenas de pánico continuaron produciéndose durante una hora. Entonces, nos dio la impresión de que de repente el buque se erguía sobre el agua y quedaba en posición vertical. Así permaneció unos cuatro minutos. Luego comenzó a deslizarse lentamente hacia abajo. Fue hundiéndose cada vez más rápido; una vez que la proa estaba bajo el agua, la parte de la popa se sumergió casi de golpe.
Las lámparas siguieron luciendo mientras se hundía. Vimos a la gente agolpada en la popa hasta que el buque desapareció…
Conforme se hundía la embarcación, se oían los gritos a una milla de distancia. Poco a poco se fueron haciendo más tenues, hasta que dejaron de escucharse. Algunos de los botes salvavidas con menos gente pudieron haberse acercado a rescatar a los supervivientes, pero seguramente habrían acabado hundiéndose también por el gran número de personas que intentarían subir a bordo.
UN BOMBERO (HARRY SENIOR)
Estaba tumbado en mi litera cuando sentí el golpe seco. Alguien dijo “Caramba. Hemos chocado contra algo”. Fui a cubierta y vi una montaña de hielo frente al castillo de proa, aunque pensamos que el buque permanecería a flote bastante tiempo, de modo que volvimos a los camarotes.
Sin embargo, poco después apareció un bombero gritando “¡ Todo el mundo a los botes salvavidas ¡”.
Subí corriendo a cubierta, donde estaba el capitán. “Que los bomberos permanezcan en el nivel inferior. Si alguien sube a cubierta le pego un tiro”, nos amenazó.
Entonces vi descender el primer bote salvavidas. Llevaba trece personas, once hombres y dos mujeres. Tres de ellos eran millonarios; otro era Ismay J.Bruce Ismay, director general del “”, uno de los supervivientes.
Luego subí corriendo a la cubierta de botes y ayudé a lanzar una de las lanchas plegables al nivel inferior. Vi a una mujer italiana con dos bebés. Cogí uno de los niños, obligué a la mujer a saltar al agua y yo hice lo mismo.
Al salir a la superficie comprobé que el bebe que llevaba en brazos estaba muerto. Vi a la mujer nadando con soltura, pero en ese momento estalló una de las calderas del buque, produciendo una enorme ola.
Cuando la mujer vio la ola, se dio por vencida. Entonces, como el niño estaba muerto, también deje que se hundiera en el mar.
Nadé durante una media hora; estaba flotando de espaldas, cuando, de modo definitivo, el Titanic desapareció.
Intente subir a un bote, pero un hombre me golpeó en la cabeza con el remo.
Había demasiada gente. Di la vuelta nadando y subí por el otro lado…
La verdad es que estos tres testimonios hablan por sí solos de lo escalofriante que debió ser aquel suceso para los que lo vivieron. Por desgracia, todo se pudo haber evitado, si no llega a ser por la soberbia del ser humano, de nuevo esa soberbia que nos hace creernos el centro de todo…

38 COMENTARIOS

  1. Querido Felix, he leído la entrada dos veces, y las dos veces me ha resultado impactante…. no puedo meterme en la piel de los supervivientes. Visité la exposición sobre el hundimiento del Titanic en Valencia, y salí impresionada, con lo que leyendo estos tres testimonios me puedo imaginar ese momento. Tremendo.
    Respecto al comienzo de tu entrada, por mi parte creo que has tenido un idea brillante con esta sección.
    Muchos besos.

  2. Todavía siento el frío y los pelos de punta. Me he metido tanto en la lectura que la he vivido como si estuvira allí.
    Dantesco, horrible,… es lo menos que se puede decir.

    Gracias por traernos estos testimonios, Félix.

    Un besote paisano.

  3. Elena…

    Si, tienes razón, debió ser algo horroroso, inimaginable. Solo de pensar la temperatura a la que estaba el agua e ir viendo como tu familia se hundía sin remedio, debió ser….. no se que decir…

    Gracias a ti paisana, por visitar este, tu rincón con tanta fidelidad.

    Un besote.

  4. Hola Félix,

    Impresionante y espeluznante la gran tragedia vivida, como bien dices pudo haber sido evitado…Leer los testimonios me sobrecoge!!
    Hace no mucho ví un documental del Titanic y quedé fascinada con la conservación del barco bajo el mar. Un beso.

  5. Hola Felix, lo que más me ha gustado es como lo has contado y todo el material que has recopilado. Estupendo como siempre. Conocía bien la historia porque vi una exposión fantástica que recorrió medio mundo sobre el Titanic. Objetos de todo tipo rescatados del mar, cartas, fotos de superviviente, reptoduccuón del barco, videos etc. Lo que nunca me he animado a ver es la película, porque creo que tiene poco que ver con lo ocurrido. Menuda tragedia tuvo que ser. El mayor barco del mundo, con lo último y se hunde en su primer viaje.
    Algo para no olvidadar jamás.
    Un abrazo

  6. La verdad es que impacta…Debió ser horrible. ponerse en la piel de los supervivientes, viendo como los que más quieres se mueren sin remedio…No quiero ni pensarlo.

    Muchos besitos Félix.

  7. Querida Katy…

    Realmente no lo he contado yo, sino que lo contaron los supervivientes en primera persona. La película no muestra más que alguna pincelada, y la mayoría inexactas, pero bueno, ya sabemos como funciona Hollywood. Tienes razón, es algo para no olvidar jamás, si bien en otras catástrofes el número de víctimas fue mayor, esta resalta sobre las demas por las circunstancias que la rodearon.

    Un abrazo y que tengas un feliz día.

  8. Me encantó tu entrada realmente. Siempre he sido investigadora histórica. Los relatos como los publicas el día de hoy, tienen la magia que lo llevan a uno, al lugar de los hechos. Es una situación vívida. Mis felicitaciones Félix. Siempre es un placer pasar por tu preciosa casa.

    Un beijo.

  9. Hola Félix!
    Hace unos meses, concretamente en abril, publiqué una entrada en los Halcones sobre el día en que el Titánic zarpó en su primera y última travesía.
    El viaje fue un cúmulo de despropósitos y negligencias y, el hundimiento, resultado de una extraordinaria soberbia humana.
    Lo curioso del caso, es que el día en que el barco zarpó ocurrió un incidente, poco conocido, que estuvo a punto de cambiar la historia. Pero el destino del Titánic parece que ya estaba escrito…
    Muchos besos!

  10. Hola Cielo, sí, tienes razón, escalofriante es la palabra adecuada para describir la sensación que deja la lectura detenida de estas notas.
    Y de nuevo, un recordatorio de lo pequeños e indefensos que somos ante la grandiosidad de la naturaleza. Que terrible ha sido (y es) la soberbia humana.

    Besito maorí lleno de cariño para ti

  11. Qué testimonios tan terribles y sin embargo tan llebnos de emoción. La Historia oral es muy importante para conocer qué ocurrió exactamente, y como la Historia tiene mucho de detectivesca, pues cuantos más testimonios sean recogidos tanto mejor. Lo bueno es que el nacimiento del periodismo recoge muchísimos datos hoy por hoy accesibles toda vez que las prensa se va digitalizando. En el portal del Archivo Histórico Nacional puede uno descargarse cantidad de prensa escrita desde mediados del siglo XIX hasta prácticamente la actualidad. Y lo bueno es que no ocupa espacio (físico, me refiero).

    Un abrazo

  12. …/—/……/—/……/—/……/—/……/—/……/—/……/—/……/—/……/—/… Todo inutil, el Carpathian estaba lejos y el California, en un gesto de ira en respuesta al de soberbia del Titanic, había desconectado la radio.
    Puntopuntopuntorayarayarayapuntopuntopunto…
    Desde entonces todos podemos viajar más seguros. Es la vida.

  13. Tani…

    Hola, reina. Yo cuando leo estas notas o artículos procuro ponerme en primera persona, en la piel del que lo vivió (ya se que es imposible), pero nos da una idea de cuan dramático pudo ser. Como bien dices, la naturaleza nos recuerda cuan pequeños e insignificantes somos, y si a eso añadimos nuestra soberbia de ganarle la partida, estos son los resultados.

    Un beso maorí lleno de cariño.

  14. CarmenBéjar…

    Transmiten una sensación de angustia y emoción, cierto. No hay nada como las declaraciones de los que vivieron en primera persona para hacernos una idea de cualquier acontecimiento de la Historia, y tu en tus labores de investigación que realizas, bien que lo sabes. Y es cierto, ya no hace falta tener apilada una montaña de periódicos para tener acceso a muchísima información.

    Un fuerte abrazo, amiga.

  15. Es una historia bastante triste, tuvo que ser una situacion muy dramatica, el ver como se muere la gente a tu alrededor sin poder hacer nada y esperar a que te llegue a ti la hora, todas las cosas que se te pueden pasar por la cabeza en un momento asi.Horrible
    Besazos mi Casanova

  16. Hola Carolina¡¡

    Pues esa entrada no me la pierdo, así que pasaré sin falta a verla. Como bien sabes y acertadamente nos cuentas, el viaje fue un desproposito desde el principio, desde la calidad de los materiales empleados, pasando por la velocidad, pasando por el caso omiso a las noticias que recibian por telegrafo sobre peligro de icebergs, pasando por la actitud del capitan, pasando por….
    No se si estaba destinado o no, aunque parece que pusieron empeño en que ocurriera. Y que opinas tu de la novela Futillity? Me gustaría saber tu opinión. Mera casualidad?

    Un beso muy fuerte.

  17. Capitán de Marina Jose A. Bejarano¡¡¡

    Que acertadas tus palabras para no variar.
    ,,,, puntopuntopuntorayarayarayapuntopuntopunto,,,
    ¡¡ S.O.S ¡¡

    Fué la primera vez que se mandó este mensaje por telegrafía, pero ya era demasiado tarde….

    Un fuerte abrazo, amigo.

  18. Hola, Félix.

    Me encanta esta sección. Es todo un acierto, pues resulta interesantísimo conocer estos históricos acontecimientos, tal y como se contaron en su día.

    Resulta sobrecogedor conocer la desgracia del Titanic, contada de primera mano.

    Estaré ausente un par de meses. Tengo un proyecto entre manos, que no me permitirá acudir por la blogosfera. Echaré muchísimo de menos este interesantísimo blog.

    Voy a publicar una pequeña entrada en mi blog para contar esto, pero a algunos os lo estoy contando directamente.

    Volveré por aquí en Marzo.
    Hasta entonces, cuídate.

    Un abrazo, amigo.

  19. Perikiyo…

    Pues no te imaginas lo que se te va a echar de menos, porque me consta que eres apreciado por mucha gente por tu forma de ser y de escribir.
    Espero que salga todo a pedir de boca, y que vuelvas pronto, querido amigo, porque mucha gente te estará esperando, ya lo sabes.

    Cuidate mucho, amigo.

  20. Impactante.

    Me han quedado varios detalles grabados:

    “los músicos siguieron tocando hasta que se hundió”

    “Un hombre se sentó sobre mis piernas. No había más sitio”

    “Como el niño estaba muerto, dejé que se hundiera”

    Uffffff, amigo… sin palabras!

    ¡Qué cosa tan triste!

    Un abrazo.

  21. Adelaida Ortega…

    Esos detalles que comentas son para quedarse sin palabras, si. Yo también me quedaría con otro:
    “Intente subir a un bote, pero un hombre me golpeó en la cabeza con el remo.”
    Ufff, terrible, si, terrible.

    Un abrazo, amiga, y dulces noches.

  22. Anónima Sakkarah,je,je…

    Hoy parece que están nuestros amigos de Blogger trasteando más de la cuenta, porque hay bastantes problemas. Comparto tu gusto sobre la Historia de este barco ya legendario pese a su corta vida.

    Besos, querida amiga, y dulce noche.

  23. Joder Felix, me acabas de fastidiar el próximo crucero, previsto por el Volga. ¿ Habrá iceberg allí?. Creo que no, voy en Junio.
    Que angustia leyendo al bombero y que verdades, los ricos, primero. Es así en todos los lugares y en todas las épocas. Ya contare una anécdota que protagonice, en mi primer crucero, por el mar Egeo.
    Un saludo amigo.

  24. Realmente sobrecogedor, como muchos aquí he sentido como si hubiera estado en el lugar, hasta he podido sentir el frío y el horror que debió de sentirse.
    Me encanta esta sección!
    Besos

  25. Pedro…

    ja,ja, ¡pero bueno¡ ¿como que te fastidie el viaje? Con lo aventurero que tu eres… En respuesta a tu pregunta, he consultado con el servicio metereólico las prevsiones para junio y no se preveen icebergs para esas fechas en el Volga. Quedate tranquilo,je,je. El dueño de la White Star Line (el responsable directo de todo) debió ser el primero en hundirse. Ya espero ansioso esa anécdota en el Mar Egeo, que a buen seguro será divertida.

    Un fuerte abrazo, amigo.

Amigo de HDNH, puedes dejar tu comentario ;-)