Alexander Fleming

Compartir
Antibiótico significa “contrario a la vida”, pero entiéndase bien, contrario a la vida de la Bacteria, del Microbio. Muchos fueron los investigadores que se afanaron en esa lucha, en esa guerra sin cuartel contra la infección. Pero el que resultó triunfante fue , auténtico descubridor de la , y todo gracias a esa mancha grisácea provocada por un hongo llamado Penicillium. Es una Historia que a buen seguro todos conocemos, pero no esta de más acordarnos de ella.
La Historia de la Ciencia es la Historia de la casualidad, pero eso si, una casualidad que aparece mientras el científico está trabajando. Y trabajando duro, muy duro, casi siempre sin medios, sin recursos. Alexander Fleming no fue la excepción. La vida de un hombre entregado a la Humanidad, porque debemos saber que la Penicilina no se registró bajo ninguna patente. Se pudo haber echo “de oro” con su descubrimiento, pero no quiso que su descubrimiento fuera para unos pocos, y quiso que se extendiera por todo el mundo. Y gracias a eso, millones de vidas pudieron salvarse. Empezando por la propia II Guerra Mundial. Hasta entonces, los soldados morían víctimas de las infecciones provocadas por las heridas.
Nacido en Ayrshire, una aldea escocesa dedicada a la agricultura, un sitio donde sus gentes tenían poco horizonte que ver, tan solo su trabajo en el campo, en la lucha por la subsistencia. Y en el seno de una familia muy humilde y agrícola nace nuestro protagonista el 6 de agosto de 1881. Sus padres esperaban de él que fuera un gran agricultor, y que entregara su vida a la granja, pero Alexander estaba destinado a otras aventuras.
Pronto mostró inquietud por la Cultura, por la , por todo lo que supusiera conocimiento. Se cuenta (según algunas fuentes) que el padre de Alexander salvo la vida de un por entonces muchacho llamado nada más y nada menos que , quién quedo atrapado en una ciénaga mientras sus padres veraneaban por la zona. Nunca lo sabremos. Lo cierto, es que pasados unos años, y en muestra de agradecimiento la familia Fleming recibió de parte de la familia Churchill, una dote económica para los estudios del joven. Lo cierto es que fuera de la familia Churchill, o de una heredad familiar, esa dote permitió que Alexander pudiera ir a la Universidad a estudiar Medicina como era su deseo.

Que curioso, que años más tarde, el ya Primer Ministro Sir Winston Churchill contrajo una neumonía, y en ese momento la Penicilina descubierta por nuestro protagonista salvó de nuevo su vida. Por tanto, el padre salvó a Winston cuando era joven, y el hijo lo volvió a salvar años mas tarde. Es una historia no confirmada, pero que circuló con mucha intensidad por el Reino Unido. De este hecho, podemos sacar una conclusión, “El que siembra recoge”.

Hasta que llegó ese dinero, Alexander había trabajado en el Campo, y también lo había hecho como Oficinista. Y se va a Londres, y allí, en el año 1906, cuando contaba 25 años consigue doctorarse en Medicina, y se especializa en Bacteriología. Su gran amor, su gran pasión, era la Docencia, enseñar todo lo que se sabía en este campo (que no era mucho por cierto). Hasta mediados del siglo XIX no se sabía que era la Infección, como combatirla (fijaos que la palabra Malaria viene de “mal aire” que provenía de los pantanos, o también se decía que cuando alguien tenía una infección era seguramente por algún “mal de ojo”). Había unos remedios naturales, pero eran claramente insuficientes. Los doctores de la Edad Media habían detectado que ante la Peste Negra era útil usar una mascarilla y quemar los cuerpos de los afectados. En la Axarquía malagueña, por ejemplo, se hablaba del ”pan de embarazada”; se colocaba un mendrugo de pan en una habitación oscura, se dejaba que enmoheciera, y cuando el moho lo había cubierto completamente, se le suministraba a la parturienta para que de esa manera se evitaran las fiebres post-parto. Ya de alguna manera se estaba entrando en contacto con el mundo de los hongos. A finales del XIX, muy animado por los hallazgos del Doctor Pasteur, Alexander Fleming rozó el descubrimiento de la Penicilina. En 1896 se publicaba un trabajo basado en sus tesis sobre la “guerra” entre los Hongos y las Bacterias. Se rozó el descubrimiento, pero nadie se percató de ello, de hecho ni siquiera Fleming tuvo conocimiento de ese estudio.
Pero volvamos al año 1906. Ya es Doctor en Medicina, y ya lo podemos ver en los Centros de Investigación. Pero en 1914 llegó la tragedia, estalló la I Guerra Mundial, y aquí lo tenemos marchando al frente. Va a ver visiones horribles, va a tener momentos de mucha contrariedad… Y llega el momento decisivo para su vida. Estamos en 1916, en los campos de batalla franceses las refriegas eran continuas, y las batallas eran las más sangrientas que había visto la Humanidad. En ese momento el Doctor Fleming tiene 35 años, y es un Médico de Campaña, en la primera línea del frente. Tras un combate sangriento y cruel, llegó al Hospital, y allí se encontraban hacinados los enfermos y los heridos de guerra. Centenares de soldados británicos se estremecían por el dolor, muchos de ellos tenían infección, y se intuía que casi todos ellos no superarían la primera noche. La Septicemia era el gran mal de la guerra, y morían muchos más por esta causa, que por las balas y las bombas. Tras una visión dantesca de la sala cubierta por la sangre y los cadáveres, el Doctor Fleming se hizo un juramento a si mismo “Dedicaré mi vida a luchar contra la Infección. A partir de ahora no habrá otra meta para mi, sino la de luchar contra las Bacterias…”.
Una vez finalizado el conflicto, regresa a su querida Inglaterra, y allí en Londres, se afana en la investigación. Dicen que era muy descabalado, que era descuidado al máximo, que todo lo tenía “perfectamente desordenado”. Era un hombre apuesto, con unos inmensos ojos azules, siempre dispuestos al análisis. Lo podemos ver en su pequeño y reducido laboratorio investigando esas placas de Petri, y todas esas bacterias generaban unas manchas inmensas, unas manchas amarillas donde vivían las colonias de bacterias y sobre una masa gelatinosa se colocaba esta placa para ver como crecían…
Cuenta la Historia de la Medicina, que en el año 1921, Alexander Fleming llegó muy congestionado al Laboratorio. Había contraído una gripe espantosa, y se quedó mirando una placa de Petri, y de repente extrajo mucosidad de su nariz y la depositó en la placa. Allí estaban esperando los , y comprobó como esa mucosidad creaba una “barrera protectora”. Eso le hizo “encender la bombilla”. Empezó a sacar más mucosidad, y empezó a llenar más placas de Petri. Os podéis imaginar la escena. Cuando se le acabó la mucosidad, saco saliva, y también la repartió por las placas, y notó que los efectos eran los mismos. Y una vez acabada la saliva, las lágrimas provocadas por la congestión también fueron utilizadas para comprobar que los efectos seguían siendo los mismos. Había descubierto las Lisozimas, las protecciones naturales del cuerpo contra la infección. Todo un hallazgo.
El Doctor Alexander Fleming estaba feliz, y pronto dio a conocer su descubrimiento, y muchos científicos se pusieron a la tarea de estudiarlas más y depurar su funcionamiento y estructura. También se descubrió que en la clara de huevo se encontraban esas Lisozimas. Pero no eran del todo eficaces para dolencias como la Sífilis, como la Tuberculosis, como la Pulmonía… había que emplearse más. Y por eso continuaron las investigaciones (muy mermadas por las falta de inyección económica a la investigación por parte del Gobierno Británico).
Por tanto, necesitaba otra “casualidad”. Y esta llegó en septiembre de 1928. Había estado unos días ausente del Laboratorio, y cuando llegó a él se lo encontró como siempre, muy desordenado (aunque él sabía donde estaba todo), y empezó a charlar con un colega. Estaban conversando animadamente cuando sus ojos azules repararon en una placa de Petri que había quedado aparatosamente sin cubrir. La tapadera no estaba en su sitio, y algo había entrado en esa placa. Miró con estupor como una mancha grisácea se expandía por la placa, y que los Staphylococcus parecían retroceder ante esa mancha. Fleming se quedó estupefacto, levanto la placa, la miró desde arriba, la miró desde abajo, y no daba crédito a lo que había sucedido. ¿Qué era esa mancha gris? se preguntó. Rápidamente, hizo un raspado sobre esa mancha, lo puso en el microscopio, y comprobó que un hongo diminuto con forma de “pincelillo” casi le estaba diciendo “Hola. He llegado”. Había descubierto el Hongo Penicillium.
Muy alborozado comunicó su descubrimiento. Estaba entusiasmado. Pero también estaba preocupado, porque no sabía como conseguir más hongos. Solo tenía aquellos. Rápidamente empezó a trabajar. Fue muy lento, pero progresivo, no cejo un solo minuto en la investigación. En enero de 1929 comunicó sus resultados (hay que decir que sin mucha repercusión, porque el Gobierno no quiso dar ni una sola Libra para este tipo de Investigaciones). Además, la situación de Europa también empezaba a ser algo delicada.
Pero Fleming no se desanimó que siguió investigando. Y aquí hay que hablar de dos Héroes….. hay que hablar de Boris Chain (alemán) y de Howard Florey (australiano). Lo cierto es que estos dos científicos fueron decisivos para la investigación de Fleming. Los aparatos con los que contaban en la Universidad de Oxford fueron fundamentales para la purificación y concentración del Penicillium. Fleming lo había descubierto, pero no tenía los suficientes recursos, pero estos investigadores confiaban en su descubrimiento.
Aquella alianza de tres genios fue muy fructífera. Pero de nuevo la calamidad. Estalla con virulencia la II Guerra Mundial (habían pasado ya 11 años desde el descubrimiento de la Penicilina). Los científicos británicos miraban temerosos como el poder alemán avanzaba inexorablemente. La Penicilina estaba a punto de aparecer, pero en 1940, Inglaterra estaba más sola que nunca. Por tanto, muchos científicos de la comunidad intentaron emigrar hasta los Estados Unidos, entre ellos nuestro protagonista. Antes de tomar el barco para aquel país, solo tenía las muestras originales de Penicillium que mantenía desde 1928. Y pensaba que arriesgarse a un viaje tan largo podía ser el fin para el Hongo. Pues aquí lo tenemos cogiendo sus muestras e impregnado todo su equipaje, todo su vestuario de esos hongos, y con eso se lanzó a la aventura. Imaginad la situación…
Cuando llegó a Estados Unidos, comprobó con alegría que los Penicillium seguían mas vivos que nunca. Estaban en perfecto estado y la investigación pudo seguir. En 1941, los tres investigadores ya tenían todo a punto. Comenzaron la investigación con animales, con resultados asombrosos. A finales de año, ya con seres humanos, con idénticos resultados. Y, en poco tiempo, la Penicilina se utilizó de forma masiva en todos los frentes de combate, en todas las partes del mundo. Fue un hecho prodigioso. La infección comenzó a retroceder y millones de vidas se pudieron salvar…
En 1944, Alexander Fleming era nombrado Sir del Reino Unido, y en 1945 los tres investigadores (porque lo merecían a partes iguales) recibieron el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Como anécdota, la primera vez que se utilizó la Penicilina en España fue en el año 1944, el 10 de marzo. Se utilizó una dosis con un Ingeniero de Minas que sufría una infección fortísima y mejoró notablemente. Madrid y La Coruña fueron las 2 primeras ciudades en utilizarse este medicamento. También hay que decir que en España en los años 40, los “extraperlistas” se pusieron las botas. Una dosis de Penicilina llegaba a alcanzar las 30 pesetas, toda una fortuna para la época (había que vender propiedades para conseguir una sola dosis).
Desde 1945 se dedicó a la docencia, y fue Rector de la Universidad de Edimburgo, y donó su descubrimiento a la Humanidad. Desgraciadamente, cuando tenía 73 años, el 10 de marzo de 1955, fallecía Alexander Fleming. Todo un símbolo para la investigación científica. Todo un Héroe de nuestro tiempo…
Fuente: Pasajes de la Historia

38 COMENTARIOS

  1. Un gran hombre, Alexander Fleming, sin duda.

    Pero he de confesarte que aunque los antibióticos me han salvado la vida en dos ocasiones, no les profeso mucha simpatía… ¡se comen todas las bacterias, las buenas y las malas…;=)!

    Un saludo, Félix, encantada de conocerte a través de mi “Mar adentro”…

    Vuelve cuando gustes, serás muy bienvenido…

  2. No te puedes imaginar lo que estoy aprendiendo contigo, pues, aunque algunas cosas las sé, tú profundizas mas y das mas detalles de ellas.
    Enhorabuena por el blog
    Besossssssssssssss

  3. Me apasionan tus personajes, que suerte que existan personas como Fleming, si hubiera sido hoy seguro que los laboratorios que negocian con las vidas de la gente se lo habrian rifado.
    Lo de Churchill lo habia oido alguna vez, pero tampoco sabia si era cierto o no.
    Besinos.

  4. El que hizo una de las mayores aportaciones a la ciencia. Gracias a el se salvaron miles de vidas.
    Me voy ahora mismo unos dias pero antes quiero dejarte un abrazo muy grande.

  5. Muy buena informacion la q nos das a conocer de Alexander Fleming, yo al menos no conocia tantos datos sobre su vida, y es bueno de saber 🙂

    Buen trabajo Felix! Encantada de leerte 🙂

    Gracias y un besico!!

  6. Hola Felix!! Un placer conocer tu rincón particular.
    Me ha gustado los temas y personajes y lineas que sigues.

    En estos momentos tengo los otros dos blos en descanso, porque tengo mi PC arreglandose y sólo sigo el blog de los regalos.

    Cuando todo vuelva a la normalidad puesto que ahora estoy de prestado y compartiendo, te pasare a visitar siguiendo cada semana a est@s personas que han marcado historia.

    Y sigue soñardo que tarde o temprano se realizan siempre.

    Un abrazo y a disfrutar de este puente.

  7. Como siempre Félix, grandiosa entrada, siempre me aportas detalles que no había leído.
    Ya espero impaciente tu siguiente entrada.
    Del tema de Churchill si había leído algo, y como no recuerdo dónde fue exactamente, te he buscado esta referencia en la Wikipedia, por si te aporta más información a la entrada (espero que no te parezca mal que te la copie aquí):
    “La historia popular de que el padre de Winston Churchill pagó por los estudios de Fleming, cuando su padre salvó la vida a Winston Churchill, es falsa. De acuerdo a la biografía de Kevin Brown: “Penicillin Man: Alexander Fleming and the Antibiotic Revolution” Fleming describió la historia a su colega y amigo Andre Gratia como una fábula asombrosa. Tampoco fue Fleming el que salvó la vida a Churchill durante la Segunda Guerra Mundial. Este fue curado utilizando otro medicamento llamado Sulphapyridine, el cual era conocido entonces por el nombre de M&B 693 por los laboratorios que lo desarrollaban: May & Baker Ltd. En una entrevista de radio, posterior a la guerra, Winston Churchill se refirió al medicamento que le salvó la vida como “El admirable M&B””.
    Un abrazo

  8. Hola Nikkita. Muchas gracias por tus palabras. Sobre el tema de la Wikipedia, no dudo que sea una herramienta útil, pero ya he comprobado en muchas ocasiones que ofrece información inexacta.¿por qué? pues el motivo es que los moderadores que permiten una entrada no tienen que saber de todo, más aún, la inmensa mayoría no sabe de nada. Lo he comprobado de primera mano. Personalmente no soy partidario de fiarme de los datos de la Wikio por ese motivo y muchos más que ya contaré en otra ocasión. Yo prefiero remitirme a los biógrafos que lo conocieron. Leer sus libros. Es una fuente más fiable. Sobre el caso en concreto, y digo en el post que no está confirmado pero hay muchas posibilidades de ser cierto ya que el caso circuló con mucha insistencia por el Reino Unido. Un fuerte abrazo

  9. Personalmente, prefiero fiarme de la información de tu entrada que de la Wikipedia, estoy absolutamente de acuerdo con lo que me dices, pero si te reconozco que de vez en cuando la consulto para buscar las referencias a las que alude.
    No pretendía molestarte con la info que te he puesto, es algo que había leído en otra parte pero no recuerdo donde, por eso te he hecho referencia a la biografía de Kevin Brown, pero en ningún caso, puedo darlo por válido o no, ni siquiera posicionarme en ninguno de las versiones, solo pretendía darte más información por si te resultaba útil, pero cierto es que la versión más extendida es la de la salvación de Churchill y su “mecenazgo”.
    Mil gracias por tus aportaciones.

  10. Estimado Nikita. En absoluto me has molestado. Es más, tu contribución a este blog y la de otros amigos blogeros es la que le da vida. Quizás no me explique bien. El 90% de la información que ofrece la Wikipedia es cierta y verídica. Pero hay un 10% restante que no es de fiar por los motivos que antes te aduje. Te voy a poner un ejemplo muy gráfico. No hace mucho, me inventé un personaje para poner a prueba a los geniales moderadores de la Wikio. Y lo hice con todo lujo de detalles, incluyendo bibliografía que por supuesto no existía. ¡hasta una foto de un tipo que encontré por ahí¡pues la respuesta de ellos fue felicitarme por la aportación y por supuesto incluirla en la Wikipedia.No se molestaron en comprobar si ese personaje era cierto.Lo mantuve así durante dos semanas hasta que les avisé que había hecho una “prueba” de los filtros que utilizan, lo cual les molestó bastante. Me da igual. Que beban agua. En conclusión, es bueno tenerlo como herramienta de consulta, pero ¡ojo¡ con algunos datos. Recibe un cordial abrazo

  11. ¡Felicidades Felix y Nikkita!, me lo he pasado genial con vuestro dialogo, de lo que se entera una!, yo no consulto mucho lo de la Wiki esa, pero Felix porfa publica la historia de ese personaje, me muero de curiosidad.
    Besos a los dos.

  12. Empezaré diciendo que yo tampoco me fío al cien por cien de la Wikipedia, puesto que al escribirla gente como nosotros ya les he pillado en varios errores, algunos realmente imperdonables.

    Y ahora hablando de Fleming, decir que a mí, siendo muy niña y por problemas de salud gravísimos, su penicilina me salvo la vida. A causa de aquello (pero no me lamento) ahora soy alérgica total a ese fármaco.

    Pero si estoy aquí es porque él, casi por casualidad y sin saber muy bien qué hacer con “aquello”, descubrió esa penicilina.

    Me ha encantado tu post.

  13. Hola Chesana. Ya era hora de que alguién pusiera “orden de la sala”.Me ha gustado aquello de “y ahora hablando de Fleming…”.Si es que nos enrollamos y nos vamos del tema… Besos
    Hola Fabia. Pues ya lo estaba pensando después de la conversación con Nikkita. Así que pronto publicaré esa gran biografía.Besos
    Por cierto, después de mi “jugada” me cerraron la cuenta.Pues nada, abrí otra y me volví a presentar en el foro de moderadores. “hola, estoy aquí de nuevo” dije. Y me dijeron de todo menos bonito.Viva la tolerancia.Las donaciones se las doy yo a los pobres…

  14. Y ahora saludo a los que me he dejado atrás…
    Hola Mar Solana.Encantado de que pases por aquí.El placer es mutuo.Besos
    Que te voy a decir, Gabriela.Que siempre es un honor recibirte por aquí y que te interese todo esto.Besos
    A la faraona Nefertiti le digo que todos aprendemos de todos.Yo también aprendo cosas en su blog.Besos
    A nuestra queridísima amiga Katy vamos a desearle unos felices días de ausencia.Se lo perdonamos, pero que vuelva pronto.Besos
    Hola Tres.Seguro que la conoceis, pero para quien no la conozca, pasaros por su blog, está lleno de magia.Besos
    Y a la Gata Coqueta decirle que arregle pronto el ordenador, que asi no se puede vivir mujer…je,je.Besos

  15. Se me olvidaba, amiga Chesana. Por lo de tu alergia.Es verdad que el cuerpo humano a veces nos hace estas jugadas, pero como tu bien dices, te salvo la vida.Ha salvado a muchas personas, pero en el camino ha dejado casos como el tuyo, en los que nuestro organismo responde de esa manera.
    Cuando salió la penicilina y se usó por primera vez en seres humanos, los resultados eran mucho más eficaces que ahora. Se podía bajar una fiebre de 39º a 37º en cuestión de horas.Poco a poco las bacterias y los microbios se fueron haciendo inmunes, y la penicilina ya no tenía esos efectos tan asombrosos.Posteriormente aparecieron los antibióticos sintéticos, mucho más fuertes y eficaces. Todo es una rueda. Y la vida siempre se abre paso, sea una bacteria o un elefante…

  16. Muy cierto todo lo que dices Félix en cuanto a que al principio la penicilina, y con ella otros fármacos, eran más rotundos que ahora, o al menos el cuerpo los recibía de otra manera.

    En cuanto a mi alergia, que repito es agresiva y brutal cuando sólo huele el prospecto del medicamento (sonrío), actualmente crea más problemas que otra cosa, pues tienes que andar siempre con un cuidado extremo ya que no todos los fármacos dicen claramente que llevan ese componente… y los médicos, por mucho que les repitas, no siempre están en lo que deben.

    Un abrazo. Me gusta mucho tu blog.

  17. para mi es el mejor descubrimiento de la historia: la penicilina, básicamente porque ha servido para salvar muchas vidas. Antes la gente se moría por ridículas infecciones que hoy no suponen ningún problema.
    Estoy de acuerdo totlamente en que las bacterias y virus se van haciendo inmunes a los medicamentos.
    Yo siempre he oído decir que una simple aspirina en una persona africana tiene unos resultados asombrosos por tener el organismo limpio de todo medicamento, pero por aquí ya no hace ni efecto o te tienes que tomar un par de ellas.
    Saludos

  18. He llegado hasta aquí gracias a tus comentarios en un blog amigo. Y he de decirte que me gusta tu enfoque, ya no de la Historia, sino de sus personajes.

    … Si me permites, yo añadiré algo, a uno de mis personajes favoritos… “deformación profesional” supongo 😉

    Agatha Christie, no solo escribió inspirada por cuanto veía en los yacimientos, en los que trabajaba su esposo Max Mallowan, ella fue su mejor fotografa y dibujante, ella revelaba las fotografias y se encargaba de controlar el trabajo del personal… Agatha Christie colaboró con su esposo en los trabajos de investigación. Y además, de esos conocimientos antropológicos, de su experiencia, nos dejo un libro, nada que ver por la intriga de sus novelas… un libro que leí en un master, en la UB, la asignatura, como no, Mesopotamía: “Ven y dime cómo vives” es su título, y en la primera página se encuentra una poesía, dulce, en la que Agatha recuerda su primer encuentro con el que luego fuera su esposo… que por cierto, según rumores. El jefe de la expedición arqueológica, donde trabajaba el joven Max, cansado de las preguntas de la novelista, mando al joven que la acompañase “un ratito” al desierto -para quitársela de encima- lo anécdotico fue que, cuando volvieron Agatha y Max anunciaron boda, para asombro de todos.

    Y, es que no se puede negar, fue una gran mujer.

    Volveré a visitarte.

    Mi más cordial saludo.

  19. Hola Felix. Respecto al comentario en mi Blog, tienes todo el permiso para publicar las fotos. Mientras escribia el post he pensado que quizás mi Blog no era un buen sitio para mostrarlo, porque como tu me has dicho, siempre intento poner algo mínimamente agradable, pero mi indignación a sidi tan grande al ver semejantes fotos que no he podido evitar escribir sobre ello. Saludos y muchos besos!

    Edurne

  20. Pues sí, aunque se sepa, siempre hay detalles que nos explicas que son muy interesantes, es por alguien persistente y tenaz, un verdadero investigador, por el que tenemos la Penicilina y aún ahora, pese a haberr cientos de antibióticos muy nuevos la Penicilina y derivados es la más usada y la menos tóxica de los antibióticos que conocemos y la única casi que se puede administrar en embarazadas sin ningún peligro para el feto.
    Muy bien , me gusta tu entrada, como siempre!

  21. La tarde caía sobre la montaña, y mi maltrecha pierna sangraba por una fea herida en la espinilla. Entonces ella, mi amor platónico, el amor secreto,inalcanzable, se soltó de la mano del afortunado y se agachó para mirarme la fea herida. Se incorporó, corrió a su mochila y extrajo un frasquito que esparció en la escandalosa brecha no sin antes limpiarla con agua -¡cristalina!- de su cantimplora.
    Miré con agradecimiento sus hermosos ojos mientras guardaba el frasquito de polvos de Azol… y podía continuar andando.
    Nunca olvidaré aquel momento porque desde entonces hubo un Después para mi…

  22. This is such a great resource that you are providing and you give it away for free. I enjoy seeing websites that understand the value of providing a prime resource for free. I truly loved reading your post. Thanks!

Amigo de HDNH, puedes dejar tu comentario ;-)